Barcelona Vida

defensa de la vida y la familia, valores, sociedades intermedias

Cristo está crucificado en los niños abortados: ¿dónde está la Iglesia de Cristo?

with 3 comments


Santi Ferreres Illa. Mn. Custodio Ballester pronunció unas palabras antes de que los participantes emprendieran el desfile hacia la Sagrada Familia. Allí se refirió a no podemos dar por cerrado el debate sobre el aborto (como desearían actualmente casi todos los partidos políticos)  porque así nos lo exige la defensa del derecho a nacer.

Es sabido que incluso dentro de la Iglesia católica, que mantiene una postura clarísima en defensa de la vida en su magisterio petrino, encuentra reticencias en algunos de sus miembros en  “dar la batalla” ante la sociedad civil. Sin ir más lejos: tras la dimisión del párroco de san Celoni del patronato del Hospital de la localidad, dos miembros del consejo pastoral siguen presentes en sus cargos, no sabemos muy bien a cuento de qué. ABC publica un reportaje sobre los abortos en hospitales participados por la Iglesia que vale la pena leer. Hazteoir publica una entrevista con mossen Custodio que incide en el problema, aunque se nota que este medio es quizá excesivamente reacio a la realidad política catalana.

Hace unos años, Juan Pablo II pidió a los obispos que la jerarquía se ausentara de unos patronatos que debían decidir si se daban las condiciones para abortar. El Papa dio libertad a las diócesis para decidir el momento e incluso se llevó a cabo un estudio para ver cuál era la solución más conveniente. Finalmente, al cabo de unos cuantos años, se decidió abandonar esos consultorios, como informa Aceprensa. Era un requisito legal que favorecía incurrir en errores morales y producir un grave escándalo en los fieles. En el momento actual, algunos hospitales que en su día estuvieron del todo controlados por la Iglesia están ahora en manos de unos consejos en los que la Iglesia está en inferioridad, de manera que se produce la confusión lamentable de que en hospitales partipados por la Iglesia se practican abortos. Y nos solo abortos, sino ligaduras de trompas, experimentación con embriones y eutanasias de niños. De ahí que en Roma, al igual que sucediera en Alemania, desaconseje vivamente la presencia en dichos hospitales. El asunto no es fácil de resolver, pero tiene que resolverse.

“Mientras a nadie le obligen a abortar”, parecen dar a entender algunos. En el ambiente, y también en el eclesiástico hay un cierto miedo a hacerse pesado, a dejar de perder el tren de los tiempos, a no molestar, a buscar la paz (tal vez la paz de los muertos). Mossen Custodio se refirió a unas palabras del beato Juan Pablo II cuando afirmaba que, “en virtud del misterio del Verbo encarnado, todo ser humano ha sido confiado a la solicitud materna de la Iglesia. Por tanto, cualquier atentado a la dignidad o a la vida del ser humano es un ataque al corazón mismo de la Iglesia, al núcleo de su fe en la encarnación redentora del Hijo de Dios. Eso debe mover a toda la Iglesia a anunciar el Evangelio de la Vida a todo el mundo y a toda criatura”.

Fueron muy sugerentes unas palabras de Mn. Custodio en las que afirmaba: “La Iglesia es el Cuerpo de Cristo. Jesucristo resucitó y vive glorioso, pero después de sufrir la Cruz.  Los cristianos no podemos vivir y actuar pensando que el único y último crucificado es Jesús. La Iglesia presente en medio del mundo, dando testimonio de la Verdad, crucificada y resistiendo los ataques de sus enemigos es la Iglesia Santa que atrae y por la que vale la pena consagrarse. Debemos estar orgullosos de esta Iglesia que caminará hoy por las calles de Barcelona anunciando el Evangelio de la Vida.

Efectivamente: al desfilar por la Avenida Gaudí fuimos increpados por “los del otro lado”. Se formó un contraste de fuerzas no del todo bello. Podríamos haber evitado el triste espectáculo de desunión ciudadana quedándonos en nuestras casas. Es la opción elegida por muchos. Pero hicimos lo correcto y Cristo crucificado y muerto en tantas vícitimas inocentes causadas por el aborto pudo pasearse a hombros de los allí presentes que procuramos perdonar a nuestros injustos hostigadores.

Anuncios

Written by barcelonavida

noviembre 29, 2011 a 1:49 pm

3 comentarios

Subscribe to comments with RSS.

  1. Os felicito. En youtube estáis impresionantes. ¡Adelante y perseverad!

    Juan Prats

    noviembre 29, 2011 at 4:40 pm

    • Magnífico el testimonio por las calles de Barcelona. Magnífica la Salve ante la Sagrada Familia. Las blasfemias e insultos que nos dirigieron nos importaron muy poco. Somos la voz de los que no tienen voz. Seguiremos rompiendo el silencio cada día 25.

      José Antonio

      noviembre 29, 2011 at 4:51 pm

  2. Estamos allí porque no hay “mal menor” con el aborto. Nunca lo hay cuando renunciamos a nuestros valores cristianos, a las Enseñanzas del Maestro. Si hay acuerdo para la gerencia o dirección del hospital de la Santa Cruz y San Pablo, han de respetar el derecho a la vida. En caso de entenderse imposible, hemos de abandonar este hospital, tras setecientos años de asistencia al mismo. No es lo más importante.
    Lo que no podemos abanodanr jamás es la verdad. Ella nos dice que el aborto es un asesinato inconsentible que no se puede legitimar bajo ningún concepto.
    Caigan allá sacerdptes, canónigos o cardenales, caiga quien caiga. Seguiremos hasta caer nosotros mismos.
    No podemos hacer nada distinto a esto.

    Luna

    noviembre 29, 2011 at 9:48 pm


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: