Barcelona Vida

defensa de la vida y la familia, valores, sociedades intermedias

Descenso a los infiernos: el instrumental del aborto

with 19 comments


instrumental abortista con video incluido de abortos. Duro pero muy bien realizado.

Anuncios

Written by barcelonavida

febrero 27, 2013 a 2:59 pm

Publicado en Uncategorized

19 comentarios

Subscribe to comments with RSS.

  1. Te felicito, Carlos. Una entrada fantástica. Es necesario dar a conocer lo que es el aborto, en qué constituye y cuál es su realidad. Hay muchos partidarios de lo que llaman “mensaje positivo”, que temen traumatizar o causar desagrado. Este tema se ha de tratar con profundo respeto, pero a golpe de verdad pura y dura.

    El aborto no es un concepto ni una idea abstracta, sino un crimen que se perpetra de forma muy concreta y aquí se da a conocer. Estamos contra esto que aquí se muestra y se tiene que saber con toda claridad.

    Cierto que una gran parte de este instrumental cayó en desuso hace muchos años, pero las versiones modernas y su empleo son muy parecidas. No olvidemos el término “cococrash” que usaban los médicos abortistas hace menos de cinco años. No lo voy a definir porque habla por sí solo.

    En la foto de la entrada vemos claramente que nos han engañado quienes pretendían decirnos que se trata simplemente de extirpar unas células sin importancia y que esta operación es indolora, porque “el feto no tiene formado el sentido del dolor”. Fijaos en el detalle de que el fórceps está agarrando al nasciturus por las cuencas oculares, mediante unas púas que tiene en las puntas para poder hacerlo.

    No, el aborto no son florecitas ni corazones con una sonrisa. Fuera de símbolos edulcorados, el aborto es esto y el “derecho” que se pretenda pretenderá forzosamente esto.

    Iñigo Ruiz

    marzo 4, 2013 at 1:06 am

    • Aplaudo y admiro. Vamos contra el aborto. Pero para mejor conseguir nuestra pretensión, Iñigo, tengo que llevarte un poco la contraria. Me temo que el problema es tan serio, que hay que abordarlo con instrumentos científicos. Me explico: no sé si se habrá hecho -porque supongo que es posible- un estudio sociológico-publicitario que evalúe la eficiencia de unos métodos y otros: la exhibición de forceps y demás, con los vídeos y toda esta clase de medios, por un lado; los festivales de “florecitas” y “corazones con una sonrisa”, por otro. Lo digo porque a mí no me parece que ésta sea cuestión de emitir una opinión, si es que puede haber una verificación científica. Si me preguntan si tengo cinco duros, no pienso un momento y según eso doy la respuesta. Donde pueda haber comprobación, la opinión no vale. Así que me llevo la mano al bolsillo, y según lo que palpe, respondo.

      Mariano

      marzo 5, 2013 at 1:59 am

      • Cuando la publicidad sea una ciencia no te faltará ningún tipo de razón. Por el momento, queda en un consejo que quiero comentar: Sí han hecho estudios en Estados Unidos, obteniendo el resultado de que la propaganda que llaman “positiva” (Foto de madre e hijo, ternura, corazones…) tiene una mayor incidencia que la que llaman “negativa” (Información al desnudo, documentales, datos, etc.). Pero es que el resultado puede muy bien deberse a la escasísima información que tiene la ciudadanía sobre el aborto, factor que les lleva a lo que sí conocen y han vivido, como es la familia, maternidad, filiación…

        Movidos por los resultados de estos estudios exóticos, no han faltado españoles bienintencionados que se muevan sólo en este ámbito, restringiendo incluso el uso del otro en la publicidad, sin tener en cuenta que los obtenidos en nuestra nación podrían ser muy diferentes. Y por supuesto, un anuncio tiene un efecto y otro puede tener el contrario.

        Si el abortismo triunfa lo hace como idea, centrada en unas ideologías que lo favorecen, no porque se esté escogiendo libre y deliberadamente sobre hechos que se conocen profundamente. Considera además que el llevarles a la postura contraria al aborto sin que conozcan realmente lo que es constituiría un engaño abusivo. ¿Para qué hacerlo, cuando se tiene la verdad en la mano?.

        No siempre que me pregunten si tengo cinco duros necesitaré llevarme la mano al bolsillo. Cuando salgo del estanco o del dentista, sé perfectamente que no los llevo.

        Iñigo Ruiz

        marzo 6, 2013 at 12:14 am

  2. Desde hace un tiempo, el botón de denuncia de YouTube y de Google se han convertido en un medio de censura. Por esto, quienes se sienten molestos por la realidad del aborto -pero nunca la denunciarán, sino que la exigen como un pretendido derecho- marcaron el vídeo que se enlaza en la entrada como “ofensivo” (Será para el niño que allí muere descuartizado) y “molesto”.

    Remito a la fuente original de estas imágenes en donde podréis ver una serie sobrecogedora de vídeos de abortos. AVISO: ES MUY IMPRESIONANTE, HIERE NECESARIAMENTE LA SENSIBILIDAD. ¡Valor!. Los encontraréis en la web http://www.granthamcollection.com/abortion_videos.html

    Iñigo Ruiz

    marzo 4, 2013 at 1:22 am

  3. Respondo a Iñigo, 6 de marzo.- A mí, lo que me preocupa es que salgas del estanco, o más bien, que entres.
    Pero, volviendo a lo otro, yo, que no tengo mucha idea, creo que la publicidad sí es una ciencia, o, si quieres, una realidad estudiada por una ciencia. Es verdad que no es exacta -ninguna lo es-, pero habrá que echarle un vistazo.
    Si en Estados Unidos un estudio da un resultado, tú pones para refutarlo una teoría como otro podría poner otra; yo creo -y no te enfades- que eso no vale; las teorías son infinitas.
    En lo que creo que tienes más razón que un santo es esto: “Si el abortismo triunfa lo hace como idea, centrada en unas ideologías que lo favorecen, no porque se esté escogiendo libre y deliberadamente sobre hechos que se conocen profundamente”. Pero no estoy seguro de que haya que actuar de modo directo sobre todas las causas de las cosas. Y, desde luego, no puede decirse que convencer contra el aborto sin que conozcan lo que es realmente sea un engaño; me refiero al nivel de pensamiento: yo sé poco de las técnicas del aborto -aunque más que la mayoría-, pero no me hace falta: me basta con que me digan lo que es (el qué, distinto del cómo): matar a un niño; y si convenzo a una embarazada y ella no aborta porque consigo hacerle entender que aquello es un niño, que aquello es matar y que matar está mal, ¿qué culpabilidad puede nadie echarme encima porque no le he explicado el legrado, el curetaje, la inyección salina, el nacimiento parcial, el “cococrash” y todo eso?
    Entiéndaseme, por favor. No estoy defendiendo una postura (la de los festivales de globos y corazones). Estoy tratando de señalar un problema, y sólo con la intención de decir: Todos nosotros nos tomamos muy en serio -y menos mal- la lucha por la vida; hagámoslo con el máximo rigor y la máxima profesionalidad posibles. Y eso puede pasar por preguntar a quienes estudian la publicidad. Y además es una cuestión muy actual, porque, como sabemos, en España hay movimientos provida que organizan concentraciones enormes con globitos y demás.
    Simplemente, no sé si tienes razón tú o las “papaovas”.
    Y para todos los que no sean Iñigo -que son unos cuantos en esta vida-, explico lo de las “papaovas”. Hace muchos años, cuando nos manifestábamos en Barcelona frente a la clínica de Morín (porque me parece que era ésa), había siempre un grupo de chicas suspirantes que lo hacían tocando la guitarra y cantando aquella de: “Angelito de ojos verdes – papaova, papaova, – dime si lloras, dime si es por mí…” A alguno que otro se le inyectaban los ojos en sangre. Otros iban al grano (te acuerdas del nombre, ¿verdad, Iñigo?) y tapaban el “papaova” vociferando “Morini asesini”.
    Y así.

    Mariano

    marzo 6, 2013 at 1:05 am

    • Los ojos eran de color caoba y tristes. Verdes no rima con papaova.
      No me tomo esto como una rivalidad entre papaovas y trágicos, sino con la intención de que mis receptores lleguen a entender qué es el aborto y cómo se practica, que salgan de la extraña deformación surrealista en que lo han metido nuestros políticos y medios de comunicación. Mensaje “positivo” si, para formar. Pero complementado con el “negativo” en el nivel necesario de información. Ni sangre porque sí, ni guitarras con un solo acorde.

      Iñigo Ruiz

      marzo 6, 2013 at 8:50 pm

  4. muy interesante este intercambio de opiniones.
    Personalmente prefiero utilizar la imagen dura y la dulce, las dos, cada una a su debido tiempo.
    Por ejemplo: no me gusta decir ante las cámaras de televisión, ante un público despreocupado y en parte hostil, “montamos el museo de la vida para mostrar que el aborto es un crimen”. Prefiero decir: “estamos aquí para salvar vidas de niños y ayudar a sus madres. No me toca a mí culpabilizar a nadie, sino dar soluciones, acompañar, consolar”.
    Dentro del museo hay videos duros. El otro día vi uno de ellos y me entró una sobredosis de celo por la causa. Igual me ocurre cuando veo ese intrumental.
    El sabio es el que sabe sacar del tesoro de su corazón cosas nuevas y antiguas.
    Y a propósito de la calificación de ciencia a la publicidad, y en general a las ciencias sociales, decir que aunque sean ciencias no quiere afirmarse que sus conclusiones sean exactas, como las matemáticas o la física. La prueba está en los dineros que se gastan en campañas los partidos para terminar por reconocer que se han equivocado en la campaña.

    carlos palos

    marzo 6, 2013 at 1:32 pm

    • Y al acostarme anoche, estaba pensando lo que justamente viene ahora que ni pintado: que las ciencias no son exactas, pero menos exacto es prescindir de ellas.
      Más vale tener un dato que sabemos orientativo que no tener ningún dato y suponer los datos arbitrariamente.

      Mariano

      marzo 6, 2013 at 6:20 pm

      • Ete… ¿Sabes lo que cuesta un estudio de estos? Luego viene la campaña, con el resto de gastos. Me echo las manos a los bolsillos -pues no salgo ahora del estanco- y descubro que no tengo cinco duros. Moraleja: Lo que no puede ser, no puede ser. Además, es imposible. Este mundillo pro vida funciona de otra manera, el que más se paga unos carteles que son fotocopias y se diseña él mismo.
        Aparte de esto, las estadísticas y ciencias sociales fallan más que una escopeta de caña. Cada vez que hay elecciones, surge una infinidad de empresas de estudio de campo, cada una arroja un vaticinio, ninguno coincide más que en lo que le gusta oir al cliente que lo ha encargado y ninguno acierta.

        Iñigo Ruiz

        marzo 6, 2013 at 8:57 pm

  5. La memoria histórica hay que fijarla. En la red puede encontrarse esta canción, incluso una sujeta que intenta cantarla, pero se para a cada rato. He visto en un sitio la letra:
    “Angelitos de ojos tristes, papaoba, papaoba color caoba, papaoba, papaoba dime si lloras, dime si lloras, dime si es por mí, dime si es por mí.
    Y yo haré, que tu cara parezca un sol. Y yo haré, que te sientas feliz.
    No llores más, papaoba, papaoba porque tu llanto papaoba, papaoba porque tu llanto, porque tu llanto me hace llorar a mi, me hace llorar a mi.
    Y yo haré, que tu cara parezca un sol. Y yo haré, que te sientas feliz.
    Caminando los dos juntos, papaoba, papaoba sobre la arena papaoba, papaoba tu me decias, tu me decias: solo te amo a ti, solo te amo a ti.
    Y yo haré, que tu cara parezca un sol. Y yo haré, que te sientas feliz. FELIZ. (8)”
    Se me cae la caspa de la emoción. Y el otro: “¡¡¡MORINI ASESINI!!! ¡¡¡MORINI ASESINI!!! Otros casi pegaban al guardia. Son estilos…
    Iñigo: lo de la pasta, ya lo sé. No decía que tuvieras que hacerlo tú, ni Barcelona Vida. Decía -y sostenella y no emendalla- que habría que hacerlo. Otras organizaciones sí tienen dinero; y ¿no hay una federación o plataforma? Quizá el mochuelo habría que colgárselo a ésta, digo yo.
    Sobre la escopeta. Primero, me parece que la comparación con la política -el orbe de la mentira, de los intereses, de la corrupción- no es apropiada. Simplemente se trataría de a) enterarse bien de qué estudios similares existen, y si nos son de utilidad; b) si no los hay satisfactorios, elegir especialistas conocidos y fiables; c) decirles que aquí no hay ningún interés más que saber la verdad, sea cual sea, porque estamos buscando la eficiencia; y d) exigirles que nos expliquen, antes, los métodos que van a emplear, para valorarlos a pesar de no ser nosotros especialistas, y exigirles que nos expliquen, después, cómo se ha desarrollado el trabajo. Y debería hacerse una detallada memoria.
    Y segundo.- Sigo insistiendo en que falla menos una escopeta de caña que ninguna escopeta.
    Que te sientas feliiiiz…., papaova, papaova.

    Mariano

    marzo 6, 2013 at 11:13 pm

    • Víctor Gago es periodista y miembro de Hazteoir. Estuve hablando con él sobre este tema de los estudios, de la imagen y demás. Me gustó su respuesta, en la que se funda parte de su comentario: Lo importante es el mensaje a transmitir y que no se desvirtúe, ganar una adhesión temporal por circunstancias afectivas o emotivas puede mejorar un poco el aspecto general, pero no será noble hacerlo sin dar a entender qué es realmente el aborto. Los expertos en “la materia” ¿? les habían asesorado y decían que tendría mucho éxito el empleo de escenificaciones vistosas, como el llenar una calle de muñecas desmontadas y pintura roja. Pero esta visión paraliza bastante la revisión de todo el contexto, que es lo importante. A través del aborto y de la renuncia a considerar en profundidad sus consecuencias, hemos establecido un convenio en que el interés prima sobre la consecuencia y el pretexto sobre la realidad. Esta mancha en la conciencia se extiende hasta invalidarla por completo. Creo que no hay acción fragmentaria que garantice el éxito sin la debida deliberación de la misma, es el principio de la dirección. (Lo que se me ha dado mejor en mi empresa desde que la fundé).

      Entre la correcta planificación podría figurar un estudio de este calibre, incluso ser imprescindible, si se dieran una serie de circunstancias que no veo por ningún lado:

      -Fiabilidad de este estudio.
      -Capacidad orientativa real para la toma de decisiones.
      -potencial de ejecución de la decisión tomada.
      -Verdadera integración en un plan de formación o proyecto educativo que responda a las necesidades contempladas.
      -Ponderabilidad de los imprevistos, variables circunstanciales y tendencias, así como de la reacción a las campañas y el efecto que surjan.
      -Generalización del seguimiento de las decisiones por parte de los miembros activos, unidad en el proyecto.

      Ya leíste aquello que escribía Niget Bründell en su libro “grandes errores”: La Pepsi ideó un slogan que decía: “Pepsi-cola reanimaría a un muerto”. Lo llevó a Japón, en donde se encartaron anuncios con este lema por todas partes y se esperaba un gran éxito, que terminó en un fracaso rotundo. Sólo un lingüista pudo explicarlo. La traducción al japonés era más o menos correcta, pero se entendía algo así como que “El poder de Pepsi-cola es tal, que levanta a los ancestros de sus tumbas”. Prefiero empezar por el lingüista y que no fracase todo por el resto de la plantilla.

      Hay imprevistos que resultan cómicos porque al verlos con la debida perspectiva, eran lo más previsible del mundo, como el caso de los anuncios sobre detergentes en Arabia Saudí, basados en la exitosa fórmula del “antes” y el “después” de una camisa lavada. Nadie se explicaba el motivo del primer fracaso comercial de este tipo de anuncio, si la camisa estaba muy sucia antes de lavarla e inmaculada al someterse al producto anunciado. Hasta que alguien cayó en el detalle: Como los árabes leen al revés que nosotros, las ilustraciones debieran haberse colocado de la misma manera.

      Dicen que el economista es el profesional que te explica sin lugar a error el motivo de que no funcionara lo que ayer te dijo que era infalible. Veo que los publicistas tienen la misma dedicación y prefiero el tirachinas a la escopeta. Falla menos porque es menos complejo.

      Lo que veo funcionar mejor de nuestro mundillo son los “rescates”, basados en una publicidad en la que jamás ha intervenido un experto, pero nunca ha faltado la Divina Providencia.

      Iñigo Ruiz

      marzo 9, 2013 at 11:17 pm

  6. Pues me quedo mucho más tranquilo, oiga, porque acabo de dejar un comentario larguísimo en la entrada “Parieron sus majestades”, y pensaba que la organización se iba a mosquear. Ahora ya no puede.
    Me convence bastante mucho lo que dices de que -yo lo resumo así- se aborta sin saber (y se ignora por querer), o acaso la capacidad de trivialización del ser humano, del poder y de los medios reduce a la irrelevancia el crimen mismo; y, según eso, habrá que enseñarle a la moza una ecografía, o fotos de bebés despedazados, y todo eso. Puede ser, sí, seguramente sí.
    Pero yo seguiría deseando el estudio. Hasta aquí, sólo tenemos opiniones, aunque puedan parecernos muy seguras.
    No me convence tanto tu escepticismo total, o casi, respecto de esos estudios, aunque también he de decir que no tengo idea de esas cuestiones. Los graciosos imprevistos que describes, y otros muchos, no me sirven de argumento si no sé cada cuántos estudios se produce uno. No sé si estamos hablando de escopeta de caña, de tirachinas o de bomba atómica sobre Hiroshima y Nagasaki; que ésa sí funcionó bastante bien, dicen los viejos.
    No queda claro, pero me parece que la lista de requisitos para el estudio es una lista para el que yo planteo. Y me quejo, porque, puestos a buscar requisitos, podríamos llenar el blog entero. No hay que exagerar. Los dos últimos me parecen necesarios en el mundo de lo ideal, completamente prescindibles en la práctica.
    Éstos son mis principios, diría Groucho Marx; y si a usted no le gustan, tengo otros.

    Mariano

    marzo 12, 2013 at 5:03 am

  7. Yo ya no sé dónde tengo que dejar este comentario, y lo dejo aquí.

    Para despejar una cuestión incidental, me ha indignado la actitud de Gonzalo Herranz, que incluye los antidepresivos entre los medicamentos “de lujo”. Si él supiera lo que…

    Ciertamente, después de ver el vídeo, tengo las cosas más claras. Creo que el suspirado estudio nos diría sin grandes esfuerzos que todo es necesario; la manifestación de estilo globitos, y la exhibición sin tapujos de lo que es un aborto y del mundo satánico que lo rodea. Cada cosa cumple una función; y aun así, la exhibición debe hacerse en tono, si cabe, positivo; pero, como no cabe hacer positiva la abominación, a mí me parece que hay que esforzarse por el estilo expositivo. Si no estuviéramos donde estamos, estarían prohibidas, de las que he dicho hasta aquí, las palabras “indignado”, “satánico”, “abominación”.

    Es lo que apuntaba Iñigo y en lo que creo que le di la razón: la gente puede hablar del aborto como de cualquier otra cosa por el sencillo hecho de que no conoce mucho más que la definición y no tiene más actitud que la que le han impuesto las ideologías. Hay que informar. Siempre será verdad lo que dijo Tertuliano en un siglo de esos que se me han olvidado: “Dejan de odiar cuando dejan de ignorar”. O mejor lo dijo el Nuevo Testamento en un lugar de esos que se me han olvidado: “Blasfeman de lo que ignoran”.

    Cada vez suscribo más, si bien no lo considero un principio absoluto, que, como dicen, “la verdad se defiende por sí misma”. El Card. Ratzinger disipaba toda la fama de hiperdominación omnipresente que se le achacaban al “Santo Oficio” que presidía (no se llamaba así desde hacía tiempo) simplemente explicando que tenía una plantilla de treinta personas. En lo nuestro, cuántas chicas cambian su intención de abortar cuando ven una ecografía y se dan cuenta de lo que tienen dentro.

    Debemos confiar en la verdad. La verdad se abre camino por sí misma. ¿Que tarda? La lluvia lenta es la que empapa los campos, el aguacero repentino destruye los cultivos.

    Una cosa muy importante que nos dice el vídeo es que no seamos “anti”, sino “pro”. Lo “anti”, por naturaleza, lucha, y muchos van a sentirse agredidos, y nos va a salir mal; quien oye hablar a un “anti” se pone en guardia, y a partir de ese momento, las más maravillosas argumentaciones han quedado neutralizadas. Si yo oigo leer el Evangelio en el paseo del Espolón -he dicho el Evangelio- y el lector está leyéndolo con voz y cara de rabia, es totalmente, radicalmente imposible que me quede con una palabra; y cuando vuelva a mi casa, no contaré que he oído leer el Evangelio, sino que había un tío que estaba mal. Y dice el vídeo también que el volvernos beligerantes puede fácilmente ocurrir cuando experimentamos el fracaso. Estemos en guardia.

    Y lo más importante: se nos ha dicho con total seguridad que lo primero y mejor que tenemos que hacer por la vida es rezar. Lo decía ese señor de Polonia donde han echado atrás la ley abortista, y han pasado -creo recordar- de 193.000 casos en un año a 160.

    Y si hemos de hablar de eso, creo que Iñigo y yo teníamos los dos razón, pero él más que yo.

    Mariano

    marzo 15, 2013 at 1:24 am

    • Muy buen comentario, Mariano, realmente con comentaristas como vosotros nos enriquecemos.

      carlos palos

      marzo 15, 2013 at 4:36 pm

    • Dices: “Una cosa muy importante que nos dice el vídeo es que no seamos “anti”, sino “pro” etc.
      El equilibrio difícil para evitar el rechazo constituye en nuestra nobleza, en la evitación de la hipocresía. Es cierto que todo lo que presenta a su rival como lo fatídico para ponerse a sí mismo como lo único bueno acostumbra a funcionar en lo ideológico, pero de ahí han venido las mayores manipulaciones de la época contemporánea. El archiconocido “quien no piense como yo es un fascista y un retrógrado”, el no menos popular “La Iglesia lo que debe hacer es esto y lo otro y hasta que no lo hagan, que no cuenten conmigo” o la estupidez de que la familia se ha convertido en algo “moderno y distinto” que lleva al rechazo de la “tradicional” [Única que verdaderamente lo es].

      A costa de volverme pesado pesadísimo, incido e insisto repitiendo más que el ajo que vamos con la verdad, que para triunfar no necesitamos nada más y que el respeto a lo que defendemos y a nuestro prójimo nos obliga a sopesarlo todo para mostrarlo en manera noble, no exclusivamente convincente.
      Pero lo tenemos fácil, porque andamos con el amor en nuestras manos, ¿Qué puede vencerlo?.

      Iñigo Ruiz

      marzo 18, 2013 at 8:25 pm

  8. Pido perdón por la sintaxis espantosa de mi comentario anterior.

    Iñigo Ruiz

    marzo 18, 2013 at 8:27 pm

    • Sí, es un pensamiento muy apretado. ¿Debo entender que das la razón a la frase mía que empiezas citando, o lo contrario?

      Mariano

      marzo 19, 2013 at 12:33 am

  9. He pinchado en la línea que, bajo el artículo, enlaza con los Misioneros del Sagrado Corazón. Ahí había un vídeo, que supongo que es del que hablábamos aquí hace casi dos años. Pues bien: está censurado, con un marbete de “Youtube” que dice que es “impactante y desagradable/repulsivo” (más o menos). Sugiero que “Barcelona Vida” proteste.

    Miguel

    febrero 18, 2015 at 11:25 pm


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: