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¿Por qué no hubo malos en el hospital de San Pablo?

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Viene siendo habitual que en las crónicas de las concentraciones contra el aborto del 25-V se encuentre la descripción de cómo se ha reunido de forma ilegal una manifestación en contra nuestra con actos violentos o intimidatorios.

Podéis ver que los organizadores contaron con bastantes medios, que editaron carteles y gastaron un buen platal . Sospechoso, muy sospechoso. Esta gente sin oficio -pero con beneficio- siempre disponen de todo lo necesario para perpetrar sus fechorías, también de la necesaria anuencia o despiste por parte de quienes tienen el cometido de evitar que se den actos vandálicos y de preservar la ley y el orden público. Por lo menos, hasta ahora. Parece ser que algunas cosas están cambiando un poco.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Ayer no comparecieron estos adláteres y tanto la concentración como la marcha por la vida fueron un remanso de paz. Cabe preguntarse por qué no vinieron.

Las webs que recibían subvenciones increíbles de partidos también increíbles se encuentran al borde de la mendicidad y del cierre, como Kaosenlared. Esta situación les ha llevado a confrontaciones y tensiones internas que se respiran en su anmbiente webero. Parece ser que «el nivel de trabajo de edición era tal» que se «hizo necesario» que algunas personas dedicaran todo el día al mismo, por lo que hubo que fijarles una nómina y «profesionalizarlos». Aquí se dispararon los gastos, por lo que las arcas quedaron como era de esperar entre anarcoides y algo había que hacer. Así que empezaron a contratar publicidad, lo que sentó como un tiro a sus lectores, que se quejan de que se han «vendido al capital», de que Kaosenlared «está del lado de la patronal» y lindezas parecidas. Quien quiera calcular el coste de su seguro, ahora lo puede hacer en este portal…

Organizaciones feministas que se habían situado en la vanguardia del cacao y de los palos dejaron de estarlo cuando entraron en coma económico, porque ya no eran útiles o imprescindibles al partido del poder (de antes) y dejaron de percibir la substanciosa financiación que les permitía el lujo de morar en un envidiable pisazo del Ensanche, otrora propiedad de un empresario burgués (del que es forzoso suponer que oprimía al trabajador, naturalmente.)Es el caso del «col.lectiu feminista Caladona», alojado actualmente en una casa de okupas de la calle Urgelll, traslado de la conocida «karbonera» tras su desalojo. Allá se las entiendan con el colectivo Rimaia, la competencia.

El kapital que todo lo pervierte les ha jugado una mala pasada y cuesta bastante volver a la esquina con el perro ya cebado, la flauta de calidad y la boina rasta de marca. Ya no es lo mismo de antes.

Pero la peor pasada se la ha jugado la realidad, siendo tan real que ya no hay manera de pervertirla. Esa policía que «tortura y asesina» no parece estar mcuho por la labor y queda demasiado evidente su actitud ante tantos testigos. Para empezar, son los mozos de Mas y no la Policía Nacional ni la Benemérita Guardia Civil. Un poco complicado para colgarles las etiquetas acostumbradas, porque el Honorable puede quedar en entredicho. Ni la fantasía más desbordada es capaz de encontrar en su pulquérrima actuación el menor atisbo de tortura ni de asesinato, pero lo que más les duele es la profesionalidad con que se conducen estas fuerzas del orden entre esta ausencia de actos represivos.

Sí, les molesta y deja en evidencia que baste con que los agentes les marquen el terreno que deben pisar y no les dejen pasar de lo acotado, que sean justos y ecuánimes y que cuando escriben un artículo con sus sueños sobre la injusticia que se ha obrado contra ellos, no salgan fotos mejores que la de arriba, tomada de uno de estos mentideros. No pueden mostrar sangre de los suyos, porque no la hay. No se atreven contra ellos porque saben que su postura es firme y que las cinco o nueve «bombonas» que acompañan a la manifa no son para trasladar a los agentes, sino a los detenidos que haya menester. Se acabó lo de orinarse encima de ellos .

Y además toman grabaciones de vídeo para los atestados que hubieran de hacer, teniendo bastante fichados a algunos energúmenos habituales. Esto les para más los pies que si la policía torturase de verdad y asesinase al primero que pasara. Se ven como ovejas conducidas al redil y no encuentran otro medio de evitarlo que el abucheo con la mitad de la boca que no es visible, la cacerolada desde algún piso estratégico en la avenida Gaudí o el lanzamiento de objetos . ¡Qué distante esta actividad de la de aquellos «chisperos» del 2 de mayo madrileño!. Normal: Hay valores que promueven unas actitudes y carencias de ellos que las frenan.

Hay más, claro que hay más. Cada vez que «no hay malos», hay alguno. Pocos, muy pocos. Porque ellos se dividen entre solidarios y aguerridos, por decirlo de una manera elegante. Los aguerridos quedan siempre, aunque no les hayan enviado a sabotear nada, aunque no sea requisito para que se les mantenga su «asociación» con el cheque trimestral. Son la parte más noble de esta facción, verdaderamente dignos de servir a una causa mejor -aunque no lo sepan.- Si no fuera porque el mal y la pena quedan hechos y porque ofenden a Dios y a la Santísima Virgen, me gustaría ir acompañado de sus gritos. Lo siento, soy así de íbero y admiro él valor. Valor que es necesario para ser tres ridículos entre doscientos, para silbar un poco en lugar de tirar piedras, para llevar las de perder en todos los sentidos y ser casi ignorados en el meollo. «Casi», porque rezamos por ellos.

Y sigue habiendo más. El laberinto se les hace ya mareante. Si resulta lioso de sí el intento de justificar que matar a tus hijo es derecho de la mujer entre los abusos del macho, decir que somos «ultracatólicos» cuando hay protestantes y hasta ateos entre nuestras filas, decir que estamos en connivencia con la Confrencia Episcopal y no encontrar jamás a Rouco Varela por allí, mantener que la marcha la organizan partidos «ultraderechistas» cuando casi  no tenemos en España  nada más a la derdecha del PP, es complicado. Pero oir que como cristianos reclamamos a nuestros obispos que regulen la situación en estos hospitales participados por la Iglesia o se retiren de ellos, ver cómo no nos paramos en barras en denunciar su falta de providencias al respecto y que en esto vamos más allá que ellos -que son anticlericales- les rompe los esquemas.

Esquemas que ya estaban rotos de antemano, porque no hay maners de ocultar que el aborto es una versión muy mal encuberta de violencia doméstica y que es la única «de género» por definición. Si a esto unimos los afanes anarcoides que les impulsan, encontramos el sinsentido de estar pugnando por conformar una civilización determinada dentro del establecimiento de una legalidad hecha a su medida y en contrasentido lógico, que resulte agraviante para la mujer en nombre de su libertad, mientras vituperan a quienes exigen que se deroguen unas leyes, que haya mayor respeto para el sexo femenino y la humanidad en general. Y lo hacen sabedores de que las conciencias ajenas no sufren por doblepensar, mientras que las suyas no salen de la obsesión. Sencillamente, porque no tienen salida.

Escribir en sus panfletos que vamos robando todo el santo día y que vendemos niños, que somos millonarios supone el reparo de contemplarnos luego en nuestra salsa y saber que han mentido. Si no les llega el arrepentimiento, sí puede hacerlo la vergüenza de que se nota demasiado su ficción, porque se han acogido a suposiciones inverosímiles.

Esto y ser cuatro cuando fingen que nosotros somos la excepción, los monstruos de vitrina, puede tener mucha fuerza disuasoria. Además, no arman el ruido que quisieran -como nosotros tampoco lo conseguimos- debido a una «omertà» o ley del silencio vigente en los medios de comunicación, que no cubren la noticia, la inventan (Como hizo La Vanguardia meses atrás) o la difunden con el rigor de Intereconomía, en donde no cabe lo panfletario que desearían y sí se dan muestras de absoluta realidad.

Y aquí está el motivo último de por qué no vienen ya. No es que se hayan cansado, tampoco son desertores. Sencillamente, ya no les llaman. El dispositivo policial cuesta un ojo de la cara, pero es necesario ponernos a un centenar de Mozos de Escuadra para evitar los disturbios que causa esta gente, mover una veintena de furgonetas policiales, una tropilla añadida de Guardia Urbana que corte las calles, etc… Cada festín no autorizado cuesta una millonada y la Delegación del Gobierno ha de estar harta de estos dispendios. Saben allí que la estrategia adoptada por los hospitales participados por la Iglesia es la de derivar los abortos a otros que no lo estén, que Sus Eminencias piensan cubrir el expediente con esta actuación, para presentar unas gestiones «saneadas» o blanquear los sepulcros con una mano de cal. Lo importante es ahora que pasemos desapercibidos para que se «aparque» el tema. Han visto que no nos pueden dar miedo con estas manifestaciones, que permanecemos inalterables y nunca respondemos a ninguna provocación y que aun aumentan la publicidad al agrandar la «movida», por lo que la mano negra que les enviaba ha decidido que es mejor que brillen por su ausencia.

Va a ser que una mano no puede pensar, pero no se ha dado cuenta de que lo que verdaderamente sucede allí no es que se pongan en ridículo unos exaltados intransigentes al mostrar histeria permanente y violencia contra quienes no responden nunca. La noticia es que allí logramos las necesarias Intercesiones del Espíritu Santo y de la Santísima Virgen y que por su Mediación vence la vida. No es por otro motivo que nos reunimos.

Por Luna

25-V: No ha habido malos sino «peores»

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Era de esperar este mes, simplemente, ha sucedido lo que tanía que suceder. A nadie que visite este blog puede haberle pasado por alto que hay un estado de crisis en la Plataforma Barcelona es vida, organizadora de las concentraciones contra el aborto y marchas por la vida, el día 25 de cada mes. Puse en antecedentes en una entrada anterior sobre la usurpación que se había hecho de esta Plataforma, usando su web para difundir noticias que no son ciertas y favorecer a cuatro personas que dicen ser otras tantas asociaciones.

Yo escribo mi reseña sobre el acto, como es habitual. Si ha habido «movida» no lo voy a esconder, sino a explicar en medida de lo posible.

Hemos empezado delante del Hospital de San Pablo, a las 8’30, como es costumbre y tradición. Mientras Mariano Arnal nos contaba una buena noticia, alguna de estas personas le gritaba que no debíamos atacar a los obispos sino a los políticos, pero -claro- no tenía el microfono, por lo que quedaba un poquillo patético. En seguida han visto todos los asistentes que allí había un intento, que se estaban sacando banderas, que se repartían impresos que no eran del caso…

Los de organización no hemos hecho demasiado caso. Han ondeado las enseñas de ninguna parte, como la nacional con un Sagrado Corazón a modo de escudo… Pues bueno. No sé bien qué ha pasado, llevaban también la Carlista y han estado poniéndola en la caña de pescar que emplean como mástil, pero luego, la han plegado.

La alocución de Mariano Arnal versaba sobre el valiente acto de una enfermera y cómo ha conseguido que no se puedan practicar abortos en un hospital de Baleares. Luego nos lo ha seguido contando Marcos Vera, de Jóvenes de San José. Él conoce a esta buena mujer.

Hemos seguido la marcha con el rezo del Santo Rosario, siendo encabezada por la «Cruz de guía» y tres pancartitas de mano, seguida de la pancarta de la Asociación Cruz de San Andrés, la de «Artur: No queremos más abortos».  Un niño iba de abanderado de la enseña-de-ningún-país y por ahí había otras de Derecho a vivir. Me ha gustado mucho la veneración con que dos jóvenes de treinta años han hecho la Señal de la Cruz al ver que veníamos con el rezo del Santo Rosario, aunque eran transeúntes de paseo.

Algún grito o cacerolada desde los balcones, pero poca cosa, hacía calor y no había demasiadas ganas…

Al llegar al final del recorrido y reunirnos ante la Sagrada Familia, los cuatro de Cruz de San Andrés y las otras asociaciones ( compuestas por los mismos)se han plantado delante de todo el grupo, buscando el protagonismo y la foto final, en que encabezaran la misma. Llevaban todo el rato intentando calentar el ambiente, por lo que he decidido que tenía pleno derecho a colocarme con una pancarta de mano delante de todos. En ella decía: «Aborto no Sant Pau». Me han culpado de buscar protagonismo, porque no he querido moverme de allí. Con la mía, tapaba parte de la suya, de modo que se leía «No queremos más abortos». Han intentado pasarme por encima para taparme, pero he dado un paso al frente y hemos hecho el ridículo unos y otros con esta maniobra. Cada veza hay más fotógrafos de prensa en este acto, por lo que buscaban salir en los medios. Bueno, pues lo hemos hecho todos, que de eso se trataba. No creo que les pueda molestar, pero si lo hace, que no vengan a sant Pau a manifestarse contra el aborto. Sería otra de sus incongruencias.

Después de la bendición final, se han oido insinuaciones que dejaban caer  un yunque y han intentado improvisar un «meeting» en el que he tenido que irrumpir cuando Efrén ha dicho que «nosotros no echamos a nadie». ¡A mí sí me habéis querido echar!, he dicho.

Sabedlo todos: En conversación telefónica del mediodía del 20 de este mes, me prguntó Efrén Pablos si teníamos permiso para concentranos ante San Pablo. Le dije que suponía que sí, pero que no estaba seguro, porque estas cosas las lleva Tania. Me respondió literalmente: «Nosotros sí hemos pedido permiso y si no lo tenéis, no quiero que vengas al 25-V. O sea que sí nos pretende echar. Y esto lo he dicho fuerte y claro, de frente y ante todos, ya que no tengo motivo alguno para ocultarlo.

Si no ha conseguido echarme, ha sido porque nos anticipamos en la petición de permiso y a ellos se lo denegarían, por coincidir en día, lugar y fecha. No obstante, yo les permitía estar allí, aun cuando iban buscando camorra.

Para decirnos que maltratamos obispos a mansalva, tienen mi entrada en este blog. Si no lo han hecho allí, es porque no tienen argumentos válidos y -dicho sea porque lo cortés no quita lo valiente- les falta el «buen par»(de apriete) que a mí me sobra.

Estamos acostumbrados a la presencia de los «malos», quienes pretenden infundirnos miedo con sus amenazas, nos tiran de todo, blasfeman e insultan. Sirven para recordarnos que hay dos aceras y que si no permanecemos en una, corremos el riesgo de acabar en la otra. Pero es mucho más lamentable ver el intento de desestabilizar de los nuestros y cómo destruyen su propia labor, por eso los creo «peores» al establecer comparación sobre molestias.

Dicen que esta es la última vez que acuden a nuestro 25-V (Dios les oiga), pero como lo hacen por vigesimoséptima vez, creo que no caerá esa breva. ¿Tendremos que soportar en adelante estas ridiculeces?

¿Seguirá siendo la culpa del fracaso de estas gentes el que les llegó tarde una carta, o a partir de ahora la tendré yo por lo que he hecho? Lo veremos en el próximo capítulo.

Por Iñigo Ruiz.

 

Figurantes en la concentración por la vida

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Ya es de todos conocido que la concentración en favor de la vida que se reúne mensualmente frente al Hospital de San Pablo sufre el ataque laicista y proabortista de una contramanifestación convocada por grupos radicales de ultraizquierda, que nunca piden autorización para esta actividad. Vienen frecuentemente en nuestras crónicas y se pueden encontrar también en youtube.

Tuvieron dificultades que mermaron su contingente, como podréis ver en la entrada de este blog <<¿Por qué no hubo «malos» en la Hospital de San Pablo>>. Vieron también que la violencia que aplicaban no consigue amedrentarnos en absoluto y que la eficacia policial ha parado casi todos los golpes asestados, por lo que tuivieron que buscar nuevos modos para ejercer su intolerancia en modo eficiente, pero no evidente.

Ni lo uno ni lo otro, sino todo lo contrario han conseguido en esta última celebración, la del día 28 de diciembre. No fueron eficaces porque se veía muy bien quiénes eran y que actuaban de modo organizado, pese a pretender absoluta espontaneidad. No consiguieron salvar la absoluta evidencia por no saber disfrazarse adecuadamente de la «normalidad» que pretendían en el atuendo, estas personas que no están acostumbradas a ser normales. Pasar de la litrona en la mano o la camiseta del Ché Guevara al abrigo de trenka o chaqueta pija de esquí puede ser difícil, así como encontrar algo para la cabeza que pueda tapar crecidísimas rastas y extensiones de cabello.

De haber conseguido una buena caracterización que acompañara a un vestuario llevado con la mayor soltura que la costumbre otorga, habrían encontrado igualmente otros dos problemas, que no supieron solucioner porque no supieron ver: Sus caras no han cambiado y el grupìllo principal está comnpuesto siempre por los mismos. No sé cómo tienen los pies y podrán engañarme con un poco de harina -como en el cuento-, pero ya podrán disfrazar todo el cuerpo, que si no se tapan las facciones, digo aquello de la mona vestida de seda. ¡Ni una peluca se puso el calvo de siempre!

La segunda evidencia que obviaron (Y así les fue), la de sus voces. Muy peculiares las de camionera de algunas «miembras» [sic.] del colectivo Rimaia. Les aconsejo clara de huevo o gas helio de los globos hinchables, para modificarla.

Los veíamos de «transeúntes», con la falta de casualidad que supone venir andando en paralelo a la marcha. Ninguno la atravesaba en los otros sentidos o permanecía quieto en un lugar, mientras nosotros nos desplazábamos. Nadie en las mesas de las terrazas de los bares…  Pero en esta mala coreografía (Que desesperaría a Garci y hasta a Almodóvar), nos gritaban lemas tan «espontáneos» como «Dejad a las mujeres decidir», «Sacad vuestros Rosarios de nuestros ovarios» y otros consabidos, que nunca han faltado en su ofensiva. No gritaron el de «La única iglesia que ilumina es la que arde» por primera vez; temerosos de que se les viera demasiado el plumero.

Con esta representación, pretendían dar una imágen de que este rechazo es el originado por la gente de la calle, dar un topico de lo habitual, muy diferente del que allí existe y que contrasta con la mala intención de esta puesta en escena patética e histriónica.  ¿Qué  otras respuestas hubo por parte de los «normales» de verdad? Unos se ponían en pie al vernos pasar, otros hacían la Señal de la Cruz o cuanto menos, guardaban silencio. A alguno ví corear el Credo cantado con nosotros. Y quien daba una muestra de rehazo, se limitaba a sonreir y menear la cabeza, como diciendo que estamos pirados.

No importa. No es esta figuración la que más me molesta sino la del Gobierno con sus promesas a principios de año, su falta de diligencia o la muestra de traición con afirmaciones posteriores de carácter abortista.

Quizá lo de los malos actores fue un vociferio infructusoso, como puede serlo el nuestro. Pero las palabras de Gallardón y de Rajoy o el silencio de otros muchos al respecto son lo que tiene auténtica influencia. Y estos figurantes son más patéticos y peligrosos que los otros.

Por Iñigo Ruiz

Written by barcelonavida

diciembre 31, 2012 at 12:38 pm

Apostolado

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Apostolado

 Scott y Kimberly Hahn: Conversión de un matrimonio presbiteriano

>> Scott y Kimberly Hahn son un matrimonio norteamericano que ofrece el testimonio de su conversión al catolicismo. Este breve relato del libro “Roma dulce hogar” nos puede ayudar a ver el celo de un no católico y por otra parte la necesidad de conversión.

Me dedicaba con especial entusiasmo a los católicos, por compasión hacia sus errores y supersticiones. Me alarmaba su ignorancia, no sólo de la Biblia, sino de las enseñanzas de su propia Iglesia. Me daba la impresión de que los estaban tratando como conejillos de indias en sus programas de catequesis. Por tanto, hacerles ver los errores de su Iglesia resultaba tan fácil como acertar a patitos de plástico metidos en un barril.

 

Apostolado

 

Una niñita le estaba platicando de las ballenas a su maestra.

La profesora dijo que era físicamente imposible que una ballena se tragara a un ser humano porque aunque era un mamífero muy grande su garganta era muy pequeña.

La niña afirmó que Jonás había sido tragado por una ballena.

Irritada, la profesora le repitió que una ballena no podía tragarse a ningún humano; físicamente era imposible.

La niñita dijo, «Cuando llegue al cielo le voy a preguntar a Jonás».

La maestra le preguntó, «¿Y qué pasa si Jonás se fue al infierno?»

La niña le contestó, «Entonces le toca a usted preguntarle.».

 

 

 

Apostolado. Formación.

Aprender a comunicarse

Un Sultán soñó que había perdido todos los dientes. Después de despertar, mandó llamar a un sabio para que interpretase su sueño. «¡Qué desgracia, Mi Señor! Cada diente caído representa la pérdida de un pariente de Vuestra Majestad», dijo el sabio. «¡Qué insolencia! ¿Cómo te atreves a decirme semejante cosa? ¡Fuera de aquí! ¡Que le den cien latigazos!», gritó el Sultán enfurecido. Más tarde ordenó que le trajesen a otro sabio y le contó lo que había soñado. Este, después de escuchar al Sultán con atención, le dijo: «¡Excelso Señor! Gran felicidad os ha sido reservada. El sueño significa que sobrevivirás a todos vuestros parientes». Se iluminó el semblante del Sultán con una gran sonrisa y ordenó que le dieran cien monedas de oro. Cuando éste salía del Palacio, uno de los cortesanos le dijo admirado: «¡No es posible! La interpretación que habéis hecho de los sueños es la misma que el primer sabio. No entiendo porque al primero le pagó con cien latigazos y a ti con cien monedas de oro. El segundo sabio respondió: «Amigo mío, todo depende de la forma en que se dice. Uno de los grandes desafíos de la humanidad es aprender a comunicarse. De la comunicación depende, muchas veces, la felicidad o la desgracia, la paz o la guerra. La verdad puede compararse con una piedra preciosa. Si la lanzamos contra el rostro de alguien, puede herir, pero si la envolvemos en un delicado embalaje y la ofrecemos con ternura ciertamente será aceptada con agrado.»

 

 

 

AUDACIA

Nada hay más poderoso que una idea a la que ha llegado su momento.

Víctor Hugo

Tendremos que arrepentirnos en esta generación no tanto de las acciones de la gente perversa sino de los pasmosos silencios de la gente buena.

M. Luther King

Si de verdad vale la pena hacer algo, vale la pena hacerlo a toda costa.

G. K. Chesterton. Escritor británico.

No es que nos falte valor para emprender las cosas porque sean difíciles, sino que son difíciles precisamente porque nos falta valor para emprenderlas.

Séneca

Nunca sabe un hombre de lo que es capaz hasta que lo intenta.

Charles Dickens

Las personas que intentan hacer algo y fracasan están definitivamente mejor que los que tratan de no hacer nada y lo consiguen.

Anónimo

La confianza en sí mismo es el primer secreto del éxito.

Ralph Waldo Emerson.

Si no tienes fe en ti, ¡quién la tendrá!

Anónimo

Quien no arriesga nada, arriesga aún más.

Erica Jong

Lo peor que puede hacerse es cruzar un precipicio en dos saltos.

Anónimo

Para que triunfe el mal, sólo es necesario que los buenos no hagan nada.

Edmund Burke

Hay que ser ligero como el ave, y no como la pluma.P. Valery

 

 

Apostolado. Atreverse a más.

 

Quizá no nos corresponde actuar como se muestra en este relato, pero sí nos puede servir para darnos cuenta de que cundo hay amor de Dios los obstáculos son muy relativos. Esta narración está sacada del libro “Roma dulce hogar” en el que Scott y Kimberly Hahn nos cuentan su camino hacia la Iglesia católica. En el momento del relato ni él ni el protagonista eran católicos.

“El Dr. Francis Schaeffer, un gran catedrático, paseaba por París cuando vio a una prostituta parada en una esquina. Los alumnos, horrorizados, vieron cómo el profesor se acercaba a la mujer.

—¿Cuánto cobra usted?, le preguntó.

—Cincuenta dólares.

El catedrático la miró de arriba abajo y dijo:

—No, es demasiado poco.

—¿Ah, sí? Para los americanos son ciento cincuenta dólares.

Pero él insistió de nuevo:

—Aún es poco.

Ella contestó rápidamente:

—Ah, claro, la tarifa de fin de semana para los americanos es de quinientos dólares.

—Incluso es demasiado barato.

Para ese entonces, la mujer estaba un poco irritada. Con tono altivo dijo:

—¿Cuánto valgo para usted?

El doctor respondió:

—Señora, yo nunca podría pagar lo que usted vale, pero déjeme hablarle de alguien que ya lo ha hecho.

Y los alumnos vieron cómo su mentor, en ese mismo momento y lugar, se arrodilló con ella en la acera y la guió para una oración para ofrecer la vida a Cristo.

Scott y Kimberly Hahn, Roma, dulce hogar, p.29.

 

Apostolado

 

 

Jesús Urteaga explicaba de esta manera la necesidad de hacer un amplio apostolado:

“La santidad no es un patrimonio que pueda vivirse de puestas adentro. O la santidad es apostólica, con preocupación seria por todas las almas, o es pura filfa. Echad las redes en la calle. ¿No habéis recibido el sacramento de la Confirmación.

Tomad nota: os corresponde la promoción de la persona y su dignidad, defender la inviolabilidad de la vida humana, afrontar los nuevos desafíos de la bioética, promover la libertad religiosa, comprometerse en la vida pública, unir esfuerzos para establecer la paz en el mundo, poner en práctica la doctrina social de la Iglesia, trabajar en la prensa, el cine, la radio, el teatro, la televisión. Ahí donde se cuecen los acontecimientos humanos, ahí tenéis que estar vosotros, por vocación divina.

Revista Mundo Cristiano n.392, Noviembre 94.

 

 

 

Apostolado

 

Cuando el Papa estuvo en La Habana, el cardenal le comentó que, dado el actual momento, había decidido no hacer proselitismo, para evitar incomprensiones, roces…

El Papa lo miró. Tenía tras de sí la experiencia de tantos años bajo el comunismo. Sabía que este tipo de soluciones acomodaticias, incluso si eran de buena fe, terminaban aguando el cristianismo. Y le contestó con unas palabras de Gaudium et Spes, del Concilio Vaticano II:

—La Iglesia no puede no ser misionera.

 

 

 

Apostolado. Atreverse a más.

 

Quizá no nos corresponde actuar como se muestra en este relato, pero sí nos puede servir para darnos cuenta de que cuando hay amor de Dios los obstáculos son muy relativos. Esta narración está sacada del libro “Roma dulce hogar”, en el que Scott y Kimberly Hahn nos cuentan su camino hacia la Iglesia católica. En el momento del relato no era católico.

“El Dr. Francis Schaeffer, un gran catedrático, paseaba por París cuando vio a una prostituta parada en una esquina. Los alumnos, horrorizados, vieron cómo el profesor se acercaba a la mujer.

—¿Cuánto cobra usted?, le preguntó.

—Cincuenta dólares.

El catedrático la miró de arriba abajo y dijo:

—No, es demasiado poco.

—¿Ah, sí? Para los americanos son ciento cincuenta dólares.

Pero él insistió de nuevo:

—Aún es poco.

Ella contestó rápidamente:

—Ah, claro, la tarifa de fin de semana para los americanos es de quinientos dólares.

—Incluso es demasiado barato.

Para ese entonces, la mujer estaba un poco irritada. Con tono altivo dijo:

—¿Cuánto valgo para usted?

El doctor respondió:

—Señora, yo nunca podría pagar lo que usted vale, pero déjeme hablarle de alguien que ya lo ha hecho.

Y los alumnos vieron cómo su mentor, en ese mismo momento y lugar, se arrodilló con ella en la acera y la guió para una oración para ofrecer la vida a Cristo.

Scott y Kimberly Hahn, Roma, dulce hogar, p.29.

 

 

 

Soledad

 

(Adéntrate en el misterio de tantas personas, quizá no te buscarán, como el señor del hilillo, pero te necesitan)

Le fui a quitar el hilo rojo que tenía sobre el hombro, como una culebrita. Sonrió y puso la mano para recogerlo de la mía. Muchas gracias, me dijo, muy amable, de dónde es usted. Y comenzamos una conversación entretenida, llena de vericuetos y anécdotas exóticas, porque los dos habíamos viajado y sufrido mucho. Me despedí al rato, prometiendo saludarle la próxima vez que le viera, y si se terciaba tomarnos un café mientras continuábamos charlando.

No sé qué me movió a volver la cabeza, tan sólo unos pasos más allá. Se estaba colocando de nuevo, cuidadosamente, el hilo rojo sobre el hombro, sin duda para intentar capturar otra víctima que llenara durante unos minutos el amplio pozo de su soledad.

PEDRO DE MIGUEL, aparecido en Dos veces cuento.

 

 

Apostolado. Saber conectar con las peculiaridades de cada uno

 

Música para una vaca

Un día, el célebre músico Kung Ming-yi tocó música clásica ante una vaca. El animal continuó pastando, inmutable. “No es que la vaca no oiga mi música: es que no le interesa», se dijo Kung Ming-yi para sus adentros. Se puso entonces a imitar con su chin el zumbido de las moscas y el mugido de los terneros. Al instante la vaca levantó las orejas y, balanceando la cola, se acercó al músico para escuchar hasta el final su melodía, que esta vez tenía significado para ella.

Anónimo, Aparecido en Dos veces cuento, José Luis González

 

 

Apostolado. Respetos humanos

 

(La vergüenza que nos lleva a empequeñecernos y desaprovechar nuestras cualidades, nuestras alas, para el servicio de Dios)

Yo ejercía entonces la Medicina, en Huamahuaca. Una tarde me trajeron un niño descalabrado: se había caído por el precipicio de un cerro. Cuando, para revisarlo, le quité el poncho, vi dos alas. Las examine: estaban sanas. Apenas el niño pudo hablar le pregunté:

—¿Por qué no volaste, mi hijo, al sentirte caer?

—¿Volar? —me dijo—. ¿Volar, para que la gente se ría de mí?

Enrique Anderson Imbert,  Alas, en Dos veces cuento.

 

 

 

 

Apostolado. Respetos humanos.

 

El Señor tenebroso ha recuperado su poder. La situación se torna complicada, casi angustiosa. Dumbledore propone a Cornelius Futge, ministro de la magia, buscar apoyos, entre otros, los gigantes, que no eran malos aunque la gente los temía.

—No, no puedes estar hablando en serio, dijo Fudge. Si la comunidad mágica sospecha que me acerco a los gigantes… La gente los odia… sería el fin de mi carrera.

Estás cargado de miedo a perder la cartera, repuso Dumbledore, ¡Le das demasiada importancia a lo que llaman limpieza de sangre! ¡No te das cuenta de que no importa lo que uno es por nacimiento sino lo que uno es por sí mismo! (…) Da los pasos que te aconsejo y te recordarán como uno de los ministros de magia más grandes y valerosos; pero si no lo haces, ¡la historia te recordará como al hombre que se hizo a un lado para concederle a Dumbledore una segunda oportunidad de destruir el mundo que hemos intentado construir!

—No puede volver, no puede, no puede…, repetía Fudge negando una realidad evidente por no ser capaz de afrontar el coste político de hacerle frente a la situación.

HP IV, p.615

 

 

Apostolado. Salvar almas

 

Giovanni Palucci, último cuestor italiano de Fiume, localidad fronteriza con Yugoslavia, salvó unos cinco mil judíos enviándolos a un campo de trabajo que tenía su tío, obispo de Salerno. Permaneció en su puesto hasta el final a pesar de haber sido advertido de su inminente arresto, como así fue, seguido de torturas y asesinato. Era ferviente católico.

 

 

Apostolado. Formación.

 

Cuando Peter Kreeft analiza el libro “Roma dulce hogar”, señala, entre otras virtudes de este matrimonio de conversos: “su amor a la verdad y a la gente; a la doctrina y al discípulo. Este doble amor es el secreto de los grandes maestros”.

Scott y Kimberly Hahn, Roma, dulce hogar, p.10.

 

 

 

Ángel Custodio. Apostolado

 

Un día, San Josemaría recibió en Villa Tevere al arzobispo de Valencia, don Marcelino Olaechea, que llega acompañado de un canónigo. Aún están en pie cuando San Josemaría pregunta al anciano prelado:

—¿A quién piensa que he saludado primero al entrar aquí?

—A mí. Me acaba de saludar.

—Se equivoca, don Marcelino.

—A ver, explíquese, Josemaría.

—Cuando alguien va acompañando un personaje, hay que saludar primero al personaje, y usted viene con su Ángel Custodio. ¡Él es el personaje!

Hace muchísimos años, decía San Josemaría, quizá más de cuarenta, que no saludo a nadie sin antes saludar a su Custodio. Y esto ¡me ayuda tanto a vivir la presencia de Dios!

 

 

Apostolado. Papa.

 

Descansar en el Señor

En rueda de prensa en Varsovia, anterior al 4º viaje del Papa a Polonia (5-17 junio 99), Joaquín Navarro informó que en dos décadas de Pontificado ha visitado 160 países. Y en 1999 tenía previsto viajar a Armenia, Eslovenia, algún país de Asia y el lugar del nacimiento de Abraham.

Interpelado sobre si el Papa no fuerza demasiado la salud, respondió con unas palabras de Juan Pablo II: “Me espera toda una eternidad para descansar”.

Aceprensa, 81/99

 

 

Apostolado. Papa. Tenacidad.

 

París. Parque de los Príncipes.

Un universitario logra acercarse al Papa y le grita: “soy ateo, ¡ayúdeme!”

El Papa se le acercó. Hablaron a solas unos instantes. De regreso a Roma recordó a ese chico y le dijo a don Estanislao:

—Podía haberle ayudado mejor. Quizá todavía se puede hacer algo por él.

Escribieron a París. La respuesta fue algo así como “lo intentaremos pero va a ser más difícil que encontrar una aguja en un pajar”. Sin embargo, al final se localizó al muchacho y le dijeron:

—El Papa quiere que sepas que reza diariamente por ti y está preocupado porque quizá no resolvió tu problema.

—Bueno, replicó el muchacho, al salir de allí fui a una librería y compré el Nuevo Testamento, como él me dijo. Nada más abrirlo, encontré la respuesta que buscaba. Díganselo al Papa. Ya me preparo para mi bautismo.

M.A. Velasco, Juan Pablo II, ese desconocido, p.56.

 

 

 

Apostolado.

 

La multinacional Monsauto ha desarrollado un tipo de semilla denominado “Terminator”. En el patrimonio genético de la planta se inserta un gen esterilizador, productor de una proteína que inhibe la germinación. Conclusión: todos los años hay que comprar semillas nuevas.

Comentario: en apostolado sembramos a manos llenas, sin buscar beneficios personales, sin importarnos que otros recojan el fruto de nuestro trabajo.

 

 

Apostolado. Salvar almas.

 

Una ONG suiza rescata más de 800 esclavos del Sudán. Se llama Solidaridad cristiana universal.

Hay decenas de miles de esclavos sudaneses, casi todos hijos e hijas de cristianos o animistas, que fueron atrapados en el sur y llevados a la capital –Jartum— para servicio de árabes musulmanes adinerados. El gobierno los llama rehenes.

Es un negocio antiguo: “antes se veían largas hileras de esclavos encadenados, ahora se ven camiones de niños en la misma dirección.

Quienes intentan huir son marcados como reses de ganados o heridos en los pies para evitar que corran. Es moneda corriente la violación de mujeres o niños o la castración como castigo.

Aceprensa

 

 

 

Apostolado. Papa. Lucha.

 

En 1979 tuvo lugar el primer viaje de Juan Pablo II. Veinte años después, tras 80 viajes, volvía el Papa a México. Entonces sorprendió la energía del Papa, ahora, su cansancio. Un contraste que constituye una nueva fuerza persuasiva de su pontificado. El cronista del Corrière della Sera señalaba: “débil como está, lento en el caminar y en el hablar, Juan Pablo II, acogido por dos millones de personas, no ha perdido nada de su impulso humano y misionero con el que visitó México hace 20 años.

 

 

Apostolado

 

En una iglesia de una aldea alemana tenían un Cristo muy bonito y valioso. Estaba crucificado y la gente le tenía mucha devoción.

Durante la II Guerra Mundial cayó una bomba y, al explotar, le arrancó los dos brazos.

Al final de la contienda, los del pueblo, se planteaban restaurarlo. Pero alguien sugirió dejarlo como estaba, sin brazos. Se aceptó la propuesta e incluyeron una leyenda explicativa que decía así: “Vosotros sois mis brazos”.

Tengo necesidad de tus manos para seguir bendiciendo.

Tengo necesidad de tus labios para seguir hablando.

Tengo necesidad de tu cuerpo para seguir sufriendo.

Tengo necesidad de ti para seguir salvando.

Drinkwater

 

 

Apostolado. Implicarse con la gente.

 

Un matrimonio de Manresa estaba de visita por España. A la altura de Soria socorren a los viajeros de un coche accidentado. Los cuerpos, muy maltrechos, estaban cubiertos por mantas. El conductor, un muchacho de 20 años, decía:

-Que alguien me coja la mano.

La manresana se la dio y así estuvieron todo el rato hasta que se llevaron a los accidentados. Siguieron el viaje, pero en cada etapa, lo primero que hacían era llamar por teléfono para preguntar por su estado. Al final, se enteraron de que estaban ingresados en una clínica de Navarra. Decidieron modificar su itinerario y acudir a visitarlos.

 

 

Apostolado. Comenzar y recomenzar.

 

En el folleto del Domund de 1999 se lee: “Ser misionero es ir allí donde se es necesario, aunque no te quieran, y estar dispuesto a marchar de donde te quieren, si eres más necesario en otro lugar”.

 

 

Apostolado. Descubrir al que sufre.

 

Edith Zirer es judía y tiene 66 años (la anécdota debe ser de 1995 aprox.). Pasó 3 años en los campos de concentración y perdió a su familia. En 1945 los soldados rusos liberaron el campo de concentración. Dos días después llegó a una pequeña estación ferroviaria.

—Me eché en un rincón de una gran sala donde había docenas de prófugos. Wojtyla me vio. Vino con una gran taza de te, la primera taza caliente que probaba en unas semanas. Después me trajo un bocadillo de queso. No quería comer, pero me obligó. Luego me dijo que tenía que caminar para poder subir al tren. Lo intenté, pero caí al suelo. Entonces me tomó en sus brazos y me llevó durante mucho tiempo, kilómetros, a cuestas, mientras caía la nieve.

Recuerdo su chaqueta marrón y su voz tranquila que me contaba la muerte de sus padres, de su hermano, y me decía que él también sufría, pero que era necesario no dejarse vencer por el dolor y combatir para vivir con esperanza. Su nombre se me quedó grabado para siempre.

M. A. Velasco, Juan Pablo II, ese desconocido, p.20.

 

 

 

Apostolado

 

Vivía en Madrid San Josemaría Escrivá, cuando se enteró que un joven sacerdote trabajaba en una herboristería. La gente comentaba el acontecimiento con sorpresa pero quizá sin el dolor que sería de esperar en un cristiano. Y desde luego, nadie se planteaba que pudiera hacer algo por ese sacerdote. San Josemaría lo veía de otra manera. Localizó el establecimiento y allí se presentó.

—Buenos días, hermano, le dijo solo entrar.

Se citaron para hablar más despacio. Le convenció para que volviera e incluso le compró la sotana, que ya no la tenía.

Sacado de A.Vázquez de Prada, El fundador del Opus Dei, (I).

 

 

 

Apostolado. En primera línea.

 

Paul Johnson, escritor inglés, bastante polemista por cierto, escribió un libro titulado: “La búsqueda de Dios: un peregrinaje personal” (Planeta testimonio).

“Lo he escrito, decía él, para satisfacer algo que percibo como una necesidad generalizada. Cuando las conversaciones empiezan a girar —lo que suele suceder— en torno a qué nos creemos hoy, suelo preguntar a la gente si cree en Dios: normalmente me responden con un sí;  pero si insisto en lo que quieren decir con eso, dan la callada por respuesta o apartan la pregunta con bromas del tipo: “estás yendo demasiado lejos, querido Watson” o “detalla más la pregunta”. A la gente no le gusta decir: “no lo sé”, o admitir que, por el momento, han pospuesto su reflexión sobre el significado de Dios, o sobre el hecho de aceptar su existencia. Procuran evitar pensar sobre Dios de la misma forma que preferirían no pensar en la muerte. Incluso si intentan reflexionar sobre Dios, no saben cómo hacerlo. Por eso me decidí a escribir un libro, para ordenar mis ideas sobre Dios, con la esperanza de que su lectura ayudaría a otras gentes a hacer lo propio con las suyas.

Ha resultado más difícil de lo que hubiera podido imaginar, porque descubrí las carencias y los abismos de incertidumbre y duda que albergaba en mi interior. Tuve que dedicar muchas horas a la lectura, pero estoy satisfecho del trabajo realizado.

Estoy deseando medir mis fuerzas en un debate con los adalides del otro lado. Me da igual hacerlo en la radio, la televisión o cualquier otro medio: ha llegado el momento de asumir con firmeza las propias creencias y defenderlas.

Creo que vamos a vivir tiempos apasionantes en los próximos años, al comienzo de un nuevo siglo en el que Dios encontrará otra vez su plena justificación. La batalla será encarnecida. Si tengo fuerza, estaré en primera línea de combate.

Paul Jhonson, Devolvamos su sitio a Dios, La Vanguardia, 24-27 marzo 1997.

 

 

 

Apostolado

 

Julien Green decía así: es evidente: Dios lo es todo y está en todo. Pero nosotros no somos Dios. Hay que buscarle. Está lejos del mundo falso que cree en su propia realidad, el mundo del dinero, la gloria, el poder, el odio, el egoísmo, de todo lo que lo convierte en un edén de pacotilla. Es un gran esfuerzo ir hacia Dios (…). Es un esfuerzo y, al mismo tiempo, es muy sencillo. Puede bastar un Padrenuestro. Toda la religión está ahí. Cuando se recita pensando bien cada palabra se recibe un don que no está fabricado por hombre; entonces podemos decir que Dios viene a nosotros y que nos hace libres.

Sacado de Aceprensa.

 

 

Apostolado. No desaprovechar ocasión.

 

Stepinac, cardenal de Zagrev, fue encarcelado desde 1946 a 1951. Liberado por su precaria salud fue confinado a Krasic, su pueblo natal. Al llegar a Krasic extrajo de sus maletas doce vidas de santos que había traducido, homilías para todo un año, 84 sermones, comentarios a las letanías del rosario, etc. Todo ello trabajo de sus años de cárcel, en muy precarias condiciones. Fruto de la correspondencia de sus 8 años en la cárcel son más de 5000 cartas.

 

 

Apostolado.

 

Se extrañaba don Pedro Rodríguez, autor de la edición crítica de Camino, de que el fundador del Opus Dei, en sus Apuntes Íntimos, no hablara de sus lecturas. Es más, leyendo esas notas no se diría que es el autor de Camino. Tal vez el deseo de San Josemaría era precisamente ése, que no quedara nada propio.

Written by barcelonavida

julio 16, 2012 at 11:09 am

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