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defensa de la vida y la familia, valores, sociedades intermedias

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Written by barcelonavida

julio 23, 2014 at 11:34 am

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Jesús Poveda: “mi proyecto es crear escuelas de

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Jesús Poveda es uno de los más veteranos y populares activistas españoles en la defensa de la vida y la buena ética médica. Es psiquiatra, profesor de Psicología Médica en la facultad de Medicina de la Universidad Autónoma de Madrid, fundador de Jóvenes Pro-Vida y presidente de Pro-Vida Madrid. Socio fundador del Centro de Acogida «Entrevías», miembro de la Asociación de Psicooncología de la Comunidad de Madrid y de la Asociación Española de Bioética, colabora en el programa de radio «La vida, un valor en alza». Recibe al filólogo Jordi Picazo en esta entrevista para ReL.

- ¿Cómo llegó Jesús Poveda a ser un personaje público?
- En el curso 82-83, cuando se estaba debatiendo en España la cuestión del aborto, yo estaba rotando precisamente por el Servicio de Ginecología de La Paz, que es una maternidad de referencia mundial. Veía los esfuerzos de los ginecólogos por sacar adelante los embarazos difíciles. Veía también la dureza de la naturaleza, que produce un 10 o 15% de abortos espontáneos. Fue precisamente haciendo un legrado tras un aborto espontáneo cuando tomé conciencia de que los no-nacidos no se van a defender. Ellos no van a poder hacer campañas, no van a poder hacer pancartas. Y me propuse ser, un poco, la voz de los no-nacidos. Y sigo en ello, y además encantado.

- ¿Qué proyectos a medio o largo plazo tiene usted entre manos?
- Tenemos la Escuela de Rescatadores. Es ese asesoramiento a las personas que acuden a abortar a un establecimiento abortista, y puedo decir que esta iniciativa, que se puso en marcha hace más de cuatro años, ha ayudado a más de mil mujeres. Hay una voluntad firme de ayuda, y respeto a la decisión de la mujer; y solamente con esos dos ingredientes y estando en la puerta de establecimientos abortistas hemos podido ayudar a más de mil persones. Mi proyecto es generalizar la Escuela de Rescate a todos los lugares de España donde hay un establecimiento abortista.

- Usted, como psiquiatra, ¿qué piensa de la justificación del “riesgo para la salud psíquica” para abortar?
- Padecer una sintomatología no te convierte en un enfermo psiquiátrico. Es como si una persona tiene fiebre y le llaman “el febril”. La reforma del aborto en España ahora revisa los trágicos treinta años pasados. Todos sabemos -especialmente los que estamos en el ámbito de la psicología y de la psiquiatría- que el gran coladero para los abortos ha sido precisamente el aborto por salud mental. El ministro Alberto Ruiz Gallardón en su legislación dice: “seamos estrictos porque aquí está habiendo un gran coladero.” Me parece lógico porque el embarazo no es una enfermedad y menos una enfermedad mental. Respecto a los políticos y sus patologías basta ver libros de historia: ha habido muchas megalomanías, muchas personas con complejo de inferioridad…

- ¿Por qué en la prensa en España y en su debate público hay tanto apoyo al aborto?
- Una cosa es lo que se llama la opinión pública y otra la opinión publicada. Hay unos intereses en la opinión publicada. Que en El País haya un día sí y otro también algo ridiculizando a la Iglesia por defender el tema del aborto forma parte de la ideología de ese medio de comunicación. Me parece que las redes sociales se ajustan mucho más a la realidad social. En 15 días en España se han recogido 220.000 firmas pidiendo al rey de Bélgica que emule a su tío y que no firme la ley de la eutanasia infantil. Eso es opinión pública, aunque no salga publicada.

- ¿Cómo ve usted la reforma del aborto del ministro Gallardón?
- Veo tres cosas correctas en ella.

»La primera: que no presenta el aborto como un derecho. Un aborto es un delito.

»La segunda: que ve que la víctima no solamente es el abortado sino también la mujer. Llevo 30 años ayudando a mujeres embarazadas y me consta que muchas de las mujeres que han abortado tienen, además del problema de la intervención en sí, el problema de que ellas saben que han hecho eso, que recae sobre su conciencia y sobre su biografía.

»La tercera cosa: da derechos al no-nacido, algo que ya pedía el Tribunal Constitucional. Un problema de la ley Gallardón es que se ha hecho sin los médicos que estamos en el día a día con las mujeres. En Texas es obligatorio escuchar el latido fetal y ver la ecografía fetal. Solo eso ya ha disminuido el número de abortos. El conocimiento de las cosas te hace más libre.

- ¿Alguna otra ventaja de esta reforma?
- Ya ha conseguido algo que nadie tenía previsto: sólo el hecho de que haya un borrador de ley ya ha disminuido el número de abortos en España. A mí me parece significativo que hace un mes hicieran un ERE en el establecimiento abortista más importante en España, que es la clínica DATOR, donde han tenido que reducir la plantilla. Cuando se habla del aborto se hacen menos abortos.
- ¿La defensa de la vida es cosa exclusiva de católicos o de derechas?
- Nada más cruzar los Pirineos te encuentras con Marion Le Pen, política del Frente Nacional, que es totalmente partidaria del aborto. No veo que tenga que ver mucho con la derecha o con la izquierda. Hay muchas personas relacionados con movimientos ecologistas que defienden la vida del no-nacido. Se asocia a la Iglesia Católica porque uno de sus valores es la vida del concebido y no-nacido. Si la Iglesia aceptara el aborto tendría que quitar la fiesta de la Inmaculada Concepción (¿qué es eso de la concepción?), la Encarnación, (¿qué es eso de llamarse Encarna?), san Ramón Nonato, la Visitación, donde San Juan se mueve porque está Jesús en el vientre de María que viene a visitar a Isabel… Así que para la Iglesia Católica el no-nacido ocupa un papel muy importante. Pero no es solo una cosa de católicos.

- ¿La defensa de la vida es una verdad objetiva?
- La verdad es la adecuación entre el conocimiento y la realidad. Hoy la ignorancia no sólo es atrevida sino que incluso es estimulada. Me río mucho cuando la gente dice que no hay verdades absolutas. Dicen algo absolutamente estúpido: que solamente su verdad no absoluta es verdadera. La verdad es lo que realmente te hace libre.

- ¿Está la ONU luchando contra la vida y la familia?
- Sí, pero es mucho más sutil. En el año 94 tuve la suerte de estar en el Congreso de Cooperación y Desarrollo que se organizó en El Cairo. El subtitular era: “que no nos pueblen y que no se desarrollen”. Como familia valía todo: hasta un hombre con un animal. El aborto era un método más de control de la natalidad. Ya en ese congreso se vio que la ONU apuntaba maneras. Había una reunión para preparar el siguiente congreso, el de Pekín, y fui expulsado de ella ¡por el hecho de ser hombre!

Written by barcelonavida

julio 23, 2014 at 10:32 am

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El 25, de nuevo ante el Hospital de Sant Pau

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Estas marchas por la vida son un ejemplo de perseverancia. Y estarán muy en boga dentro de unas semanas cuando se celebre en Barcelona el congreso de Evangelización de las grandes urbes. También estará en boca de todos cuando veamos a Barcelona como ciudad del futuro, ciudad de los negocios, ciudad ideal para vivir, ciudad de la inclusión. Y allí estarán, esperemos, algún día, tal vez no muy lejano, tantas madres enamoradas de la vida en la ciudad de la vida, una urbe que, se dirá, amenazó decadencia en los comienzos del siglo XXI, pero que habrá sabido entender que no hay futuro, ni peste, ni inclusión, ni alegria sin una decidida apuesta por la vida.

 

Written by barcelonavida

julio 21, 2014 at 7:45 pm

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LLAMADA A CAPÍTULO. Tenemos la razón

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​Miguel Ruiz
​Llamada a capítulo. La lectura de un artículo del blog y sus numerosas apostillas me ha hecho caer en la cuenta de un hecho en el que pienso que debemos reflexionar todos los que nos empeñamos en la lucha por la vida. Son cosas que en parte ahí se dicen, y en parte se desprenden.
​Se trata de esto. Nosotros tenemos toda la razón. La consecuencia es que ellos tienen que dar guantazos. Poned también mentiras, maniobras, etc.
​A nosotros nos avalan toda la ciencia, toda la ética, toda la metafísica y también todo el sentido común, que no es muy distinto de decir la ley natural. Y si defender la vida es de ley natural, es imperativo para todas las religiones; además, para todos los hombres de cualquier creencia, increencia o agnosticismo. Quedan excluidos los ornitorrincos.
​Estamos cargados de argumentos de toda ley, expuestos en innúmeros libros, películas y todo lo que usted quiera, a lo largo de un tiempo sobrado. Nuestra actitud no tiene ninguna fisura. Nosotros no somos capaces de dudar de la causa provida, como Descartes descubrió que era incapaz de dudar de su duda. Tenemos la razón. No hay más. Y encima, lo sabemos. Y sabemos explicarlo. ¿Qué más quiero, Baldomero?

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No tienen la razón
​¿Y «ellos»? Quiero hacer unas tomas en el artículo y las apostillas de autos. Y no me importa qué «ellos» sean en concreto, porque esta reflexión se sale del artículo y atañe a «todos ellos».
​- Un «ello» deja caer que nos denominamos provida para no llamarnos antiabortistas y disimular. ¿No parece obvio asegurar que los anti- son quienes atentan contra un bien efectivo y positivo, la vida, por mucho que piensen hacer bien? Ha fallado la lógica.
​- Por todas partes se argumenta con conceptos que no se argumentan, y así, la argumentación es inválida. Se dan por supuestos, una y otra vez, el derecho al propio cuerpo, la libertad sexual entendida como “posibilidad de todas las posibilidades y del contrario de todas ellas”, un concepto de fascismo insostenible (y que en el fondo parece significar «todo el que no piense como yo»), etc.; se nos espeta que la independencia «será feminista o no será», lo cual está largamente necesitado de explicación. Se ha puesto en huelga la lógica.
​- Los fascistas y demás se concentran «proclamando “el derecho a la vida”. O, mejor dicho, negando el derecho a decidir sobre su propio cuerpo a las mujeres». Aparte del dislate de no saber contar -son dos cuerpos-, de dar otra vez por supuesto lo que había que demostrar -ese derecho- y más cosas, resulta que, de la ecuación asentada, podemos concluir: «afirmar el derecho a decidir… es negar el derecho a la vida». Es el mismo asunto de ver a quién hay que dar el verbo positivo y a quién el negativo, es lo de mi guión primero…, pero esta vez me lo han dicho ellas: han declarado la guerra a la lógica.
​- «Queremos decir bien alto que tenemos el derecho a decidir sobre nuestro cuerpo», etc. Como alguno dijo, nadie tiene más razón por gritar más alto. Me faltan los argumentos. Me falta la lógica.

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​- Entre los que se concentran «encontramos numerosos grupos de la ultraderecha [nadie sabe qué es; además, imposible meter los colectivos que cita en un mismo espectro], como Alternativa Española, el sindicato Manos Limpias, Democracia Nacional, España 2000, OPUS, KIKOS [ambos apolíticos], o la Conferencia Episcopal [tan de ultraderecha como turco yo]. No exageramos, pues, cuando tildamos de fascistas [nadie sabe qué es fascista] estas marchas [se entiende que por su composición], no solo por negar el derecho al propio cuerpo [jamás lo argumentan, porque o es un dogma o no es nada] de las mujeres [y ahora el argumento ya no es la composición, y sobran todos los colectivos], sino también por atacar [atacar, creo que no; en las concentraciones, seguro que no] a todas las sexualidades disidentes de la norma heterosexual y patriarcal [yo no sé qué es esta], así como por mantener posturas racistas [demuéstrese] y españolistas [algunos, sí; todos, no], que recuerdan los tiempos de la dictadura franquista [no había racismo; el españolismo era otro]». Prescindo de algunas mentiras, porque me ocupo de la lógica… y no encuentro la lógica.
​- Y os he reservado un broche final, un fin de fiesta. Es de antología de las antologías. En un manifiesto, se reclama: «Queremos unos Países Catalanes [o Països Catalans, ustedes escojan] feministas donde se garantice el derecho al propio cuerpo y el aborto libre y gratuito [...] y donde la vida sea el centro de nuestra sociedad.» El más gigante despropósito a que asistieron los siglos. Se escapa la lógica, llora la lógica, se suicidó la lógica seis veces…, y yo, impertérrito, me río en la proa de la razón que tengo.

Dejad los guantazos para «ellos»
​Lo que precede me hace pensar lo siguiente.
​Si nosotros tenemos toda la fuerza de la verdad, y «ellos» ninguna; si la verdad, tarde o temprano, acaba imponiéndose por sí sola; si lo que necesita el mundo es que se le berree la verdad desde todas las azoteas existentes; si no tienen un solo argumento, y mil guantazos que den no lo suman tampoco; si necesitamos nuestras energías para lo que reza el canto juvenil:

«A golpe de libros iban
fabricando la enseñanza
y forjando las razones
en las mentes preparadas»,

y no nos conviene nada desgastarnos en tortas o en dicterios, o en qué malos sois, o aquello de «¡Morini asesini!»…, entonces, dejemos los guantazos para ellos y dediquémonos a decir la verdad.
​Creo, así, que en muchos lugares es preciso cambiar el tono en la lucha por la vida. Se pierde un tiempo precioso acusando a quien, sabemos, no va a aceptar la acusación. No es el destino de nuestras energías. No es lo que a «ellos» les hace falta.
​Porque creo que sé lo que les hace falta. Justamente en el articulejo que me hace pensar, encuentro varias veces la proclama de las abortistas: «Si no podemos decidir, no podemos ser libres.» Es una verdad que se vuelve contra ellas, pero cierta para todo bípedo implume. Porque ¿es libertad la de quien no conoce -entre otras cosas- las posibilidades, y por ende no puede elegir entre ellas? ¿Soy libre de elegir en el mercado las marcas de leche si tapan las baratas con un bulto? Una libertad no informada «no puede decidir», y no es libertad (sino posibilidad a la espera de libertad). No solo existe la libertad, o, si queréis decirlo así, la libertad sin verdad no existe. Conozcan estas señoritas algo de lo que es un feto, y la ética, y la existencia de alternativas, y empezará algo de su libertad.
​Ellas tienen razón. Necesitan poder decidir. Necesitan, por tanto, libertad. Necesitan, en fin, la verdad, y la verdad, en lo del aborto, es la nuestra.
​No me creo que la acepten mañana. Hace falta que sigamos siendo pacientes y persistentes, y hace falta una difusión capilar que requiere tiempo. Pero eso ocurre con todo, ergo no debe preocupar a nadie.
​Dejad los guantazos para ellos, y subid inmediatamente a las azoteas.

Written by barcelonavida

julio 17, 2014 at 10:12 am

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Mi cuerpo es mío. Mi vida es mía… Papa Francisco al revés: mi vida para los demás.

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Written by barcelonavida

julio 17, 2014 at 10:03 am

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Corto “cuerdas”. Un niño con parálisis celebral conquista el corazón de los locos de la Academia.

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Seguramente habrás oído hablar de “Cuerdas”, el emotivo cortometraje de animación ganador del Goya 2014. Pues bien, Alquitara Films lo acaba de editar en formato DVD junto a un precioso cuento ilustrado en el que se narra la historia que desarrolla el corto.

Nuestra experiencia es que ver “Cuerdas” resulta muy estimulante para un/a niño/a y enriquecedor para un adulto. Y leer “Cuerdas” a un pequeño, o leerlo a dos voces o hacerlo a modo de narrador e intérprete, puede convertirse en una valioso recurso educativo, tanto a nivel familiar como docente.

Los pedidos del reportaje se pueden realizar en cuerdas@grupoalquitarafilms.com y consultar todos los detalles en http://www.grupoalquitarafilms.com/. El 15 % del beneficio se destina a la Fundación NIPACE, que ayuda a niños con paralisis cerebral.

 

 

 

Written by barcelonavida

julio 17, 2014 at 8:57 am

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Me opongo y denuncio al asesinismo rojo

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Generando un clímax

Desde que se anunció la próxima abdicación de Su Majestad el Rey Juan Carlos I ha habido toda suerte de comentarios y reacciones oportunistas por parte de una izquierda que ha cosechado rotundos fracasos electorales en los últimos tiempos, que pretende reeditarse y relanzarse en otras abdicaciones paralelas. (Véase Rubalcaba como ejemplo.)

Algunas manipulaciones son tan ridículas como la del aldeano periódico “veinte minutos”, quien nos anuncia en enorme titular de portada y un día más tarde de que España entera conociese el suceso: “el Rey <<claudica>>” [Sic.] “Claudica” y no “abdica”. En este caso tenemos una táctica recurrente de las izquierdas, consistente en cultivar en modo expreso el error y la ignorancia para valerse del resultado. Mientras que abdicar consiste en la renuncia o cesión de la soberanía, la claudicación se produce cuando se termina por ceder a una presión o tentación, tras su oposición a la misma. Sutil “nuncdimittismo” * con que se apuntan un tanto quienes pretenden la victoria de lo que definen como democracia y constituye todo lo contrario a este sistema. Siguiendo sus reglas periodísticas, puedo afirmar que 20 minutos es un medio malformativo , que no informativo.

Por regla general, están cosechando la siembra de las especies que vertieron sobre la cacería de elefantes y el escándalo del caso Noos, en donde la opinión se ha saltado la presunción de inocencia que rige al Estado de Derecho y hace prevalecer la sospecha sobre la sentencia, el parentesco sobre la autoría del delito. Aun así, ¿Por qué alzarse ahora en contra de la Monarquía? Por mero oportunismo, es evidente. Planteado con todos mis respetos: Si resulta un Régimen improcedente, sobra el Rey, no el Rey Juan Carlos I o el Rey Felipe VI. ¿Por qué hasta ahora no sobraba?. Si es conveniente tener un Rey, podría cuestionarse su legitimidad al Trono, pero no esta conveniencia por el accidente de que hay una Sucesión. Quede claro que no entro en esta polémica sobre Austrias y Borbones (Y quizá otras Casa que ni conozco), que no soy afecto monárquico, pero que tampoco soy contrario al Reino. Intento elucidar la cuestión y exponer su trasfondo.

Mantras a manta

Del mantra de que “Su Majestad el Rey es garante de la Democracia” pretenden pasar al contrario, que “queremos democracia en España”. No, la democracia no la trajo Suárez, aunque la consolidara - Dicho sea con todos mis respetos al difunto y especial afectación por la enfermedad de Alzheimer que padecía- Vino encarrilada por la Corona, que puede decirse que llegó de las manos del anterior Jefe de Estado, el Generalísimo Franco. Esto es historia, esto es realidad. Pero hay otra realidad que no puede pasarnos por alto: Democracia, lo que se dice democracia, es un sistema de decisión basado en la emisión reglada de votos previamente autorizados, ni más ni menos. Podrá atribuirse a este medio de decisión todo tipo de virtudes o defectos; pero miente quien pretenda ir más allá, afirmando que no hay más democracia válida que la que quiere imponer, que la mera existencia de este modo implica el derecho a que todo lo existente sea sometido al mismo, o el contrario de que sólo se refrende a quien va a gobernar, invalidando cualquier autoridad existente, sea cual sea su origen.

Porque la legitimidad radica en la naturaleza de las cosas, no en el medio en que se decide si son válidas o deben eliminarse. Quien piense que el sufragio puede validar un crimen está anteponiendo la voluntad a la justicia y tomándola como bien supremo, como principio que ordena la legalidad. Esto, (y nada más que esto) es lo que buscan quienes vienen ahora exigiendo “democracia” [O "democracia REAL" para mayor guasa] tras casi cincuenta años de alegar que sus pretensiones son las únicas legítimas “porque en España hay democracia”.

Guillotina, democracia y república

guillotina Valencia

 

No estoy llevando nada al extremo ni a la parodia, sino al lado doloroso de la verdad. Esa verdad que constituye en la erección de una guillotina en una plaza de Valencia, de la edición por parte de ERC de las conocidas (y lamentables, delictivas y punibles) pegatinas de “mori el Borbó”, de los lacerantes mensajes de twitter y faceboock en burla o justificación política del asesinato de Isabel Carrasco a punta de pistola.

Como base, el mito de la bandera tricolor, de la “soldada macha” republicana con el fusil al hombro. El terror robesperiano. Como cima, los mismos que afirman que la patria es un mito para engañar al trabajador, un pasado en leyenda negra y otro de más negra realidad sobre quema de iglesias y martirio de todo aquél que se opusiera a su régimen. Como contrapunto, el espantajo en que han convertido  a Francisco Franco al hacerle depositario de todos los desmanes que se les ocurren, de la culpa de todo lo indeseable que suceda en España y la prohibición de que sea considerado con un mínimo respeto o al menos, como humano.

Pasamos de la soga al cuello con que cuelgan la etiqueta de “franquista” a todo lo que les pueda suponer un obstáculo, a la cuchilla de acero. Porque sólo decapitando al rey se va a conseguir que “el Pueblo” viva dignamente. Para conseguir esta vida (¿Qué duda cabe?) Todo el que se oponga a este asesinismo, a la cola; que la hoja afilada suba y baje constantemente.

Miren ustedes: Si tengo que ser “franquista”, “monárquico” o “fascista” por oponerme a este atropello, ¡Viva Franco, viva el Rey! Y ¡Viva lo que se diga para quedar como fascista, menos la ETA que sí lo es!.

Con una frase no se gana a un pueblo

Porque no pueden seguir fundamentando todo en la conjetura de que el “Pueblo” es quien lo decide, tomando como “Pueblo” a sus afines -que no todos los españoles- y como decisión de todos, las que ellos tomen.

Es un verdadero resquicio de la democracia el que tenga que estar sujeta a normas exhaustivas que la regulan para evitar que se convierta en un medio de opresión. Pero este efecto deviene de su naturaleza humana y de derecho, de justicia y decisión; circunstancia que comparte tanto con lo legítimo como con lo ilegítimo. Es resquicio en lo ejecutivo, pero no la menoscaba cuando se sujeta a las necesarias consideraciones éticas. La  respalda.

Votar la supresión de la Corona a la sombra de la guillotina o del fusil, bajo la amenaza, sería democrático. Pero sería opresor, injusto y abusivo. Ésta es la democracia que quieren imponernos quienes levantan ahora el puño para decir que aún no nos ha llegado. Y la decisión de que la vuelta del terror nos traiga una era en que se cumplan intentos nada definidos no es otra que la de los “assassins”, facción musulmana seguidora del líder Abdul Àssas de donde proviene el término “asesino” y que se caracterizaba por sus matanzas indiscriminadas para obtener una victoria que era más suya que de Alá.

El asesinismo es un sueño inducido

Una pesadilla. En un contexto reinventado, se descartan subjetivamente unos aspectos y se sobredimensionan otros como germen para una posterior radicalización. Tuvimos este fermento en una hábil exposición gradual a que nos sometieron las izquierdas con sucesivas campañas como el “no a la guerra”(De Irak, la da Afganistán sí, por supuesto.), la reacción frente al atentado del 11-M u otras tantas añagazas oportunistas en que supieron generar un populismo aparente los mismos que acallaban las manifestaciones más numerosas de la historia de España.

Tras este cultivo y en esta criba, se nos sometió a la opereta de los “indignados”, en donde se recogieron sólo las propuestas que interesaban, desoyendo y callando el resto que pudieran emitirse en las plazas de Sol y Cataluña. Se generaron también planteles específicos, como los “escraches” a políticos -ya con su violencia y su terror, para conseguir la exposición gradual-, el “Gamonal”, “Stop desahucios”…

Porque se quiere prometer un cambio radical, para el que es forzoso el radicalismo, para el que es forzosa la fuerza. La estrategia es llevar a una espiral de rupturas con lo establecido y compromisos con quienes ahora  establecen, en pos de una geometría de promesas y presunciones que no tiene otra base que el anhelo de poder. Lamentablemente, funciona.

Es el único que tiene una izquierda derrotada por las circunstancias. Pero sobre todo, por su propio fracaso e ineptitud.

¿Será mejor la república que vendrá o la que ahora nos gobierna?

Nos proponen ahora una república, acallando cómicamente la circunstancia de que no vivimos otra cosa desde lo que llaman “la Transición” y una “nueva Transición” a lo que (como la otra) no es más que un cambio brusco. ¿Por qué  no le llaman “revolución”, si es verdaderamente lo que sueñan?. En esto consiste lo que nos dicen, y en otros países usan esta palabra fetiche constantemente, cuando se limitan a promover algún altercado simple con que mantener en el cargo a quien gobierna.

Según ellos, se puede matar a un rey por el mero hecho de serlo, para conseguir “lo más justo”, o por simple triunfo del “Pueblo” ya descrito. También se podía quemar la Conferencia Episcopal y “la única Iglesia que ilumina es la que arde”. Profundizando algo más, resulta que Bildu-ETA no debe sufrir el “agravio” de verse forzados a condenar los actos terroristas, los muertos y la coacción.

No todo queda en palabras, como demuestran la bomba del Pilar o los numerosos intentos de quema de iglesias (Algunas veces con personas dentro). Señores: Están jugando con fuego.

Como con fuego juega el CUP, alentando a los okupas del “GamoSants” que queman la excavadora que derribaba legalmente un edificio usurpado, o la furgoneta de TV3.

Cada vez está más justificada la violencia, teniendo como único requisito que sea útil a unos y obstáculo o molestia para otros. Pero ¿Cómo no se iba a terminar así (o peor), tras establecer que existe el derecho a matar que suponen el aborto y la eutanasia?.

Por Luna.

 

 

Written by barcelonavida

junio 4, 2014 at 3:44 pm

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