Porqué han de vivir los médicos abortistas

Soy ginecólogo y hasta hace pocos años mataba a los hijos de los demás con mis propias manos
Con esta sinceridad, reconociendo su pasado con valor. Así se da a conocer el Dr. Antonio Oriente.
Es muy frecuente la lamentación de que sus madres no abortaran a los que actualmente practican abortos, como argumento que algunos toman por definitivo, sin dejar de asimilarse mucho a un canto que oí a un colectivo feminista: “Qué calamidad que la madre de Franco no pudiera abortar” [Con perdón.]
Parece el lamentable sentido de la justicia asimilado a la igualdad, pero en el fondo, no es posible llegar a entenderlo de esta manera, porque cada persona es irrepetible y esto motiva que cada una reaccionará de manera diferente a las circunstancias de su vida, seguirá o no a su conciencia, podrá abnegarse u ocuparse exclusivamente en el lucro personal, pese al coste de otras vidas. No tenemos potestad para determinar cómo será cada cual ni para diseñar su vida por completo. Olvidan quienes lamentan el nacimiento de los abortistas la libertad humana, gran misterio que nos otorga la dignidad en gran medida y en otra (mayor o menor), el valor mismo de humanidad.
Libertad de Mariano, libertad de verdad, no pretexto para caprichos o conductas inmorales. Nunca una evasión de los dictados de la conciencia. Deploramos de los abortistas que a menudo quieran jugar a ser dioses con sus decisiones y sus creencias (En sí mismos, sobre todas las cosas), pero olvidamos que no otorgando la libertad a nadie -puesto que es innata-, tampoco podemos otorgar a nadie el uso que de ella hará, por lo que nos sorprendemos a veces con noticias como esta.
¿Sabéis dónde anda ahora el Dr. Oriente? Es fundador y vicepresidente de la fundación Italia, de obstetras y ginecólogos católicos. Porque Dios lo quiso y él lo aceptó. Tuvo que llorar mucho en su trabajo para llegar a esto, no creáis que todo fue fácil. Cuando se está ganando un dineral por unas intervenciones que son de lo menos difícil y complicado que puede tener la cirugía, cuando uno cree que está ayudando al prójimo con estas operaciones, es difícil dar el paso valiente, el salto que tuvo que dar. Menos aún cuando a la vez que se practican abortos, se asiste a los partos, como él también hacía. Y es que todo le quedaba demasiado justificado, “compensado”.
Ya he dicho que Dios lo quiso y él también. Porque quería a su mujer, quien no podía tener hijos y lo lamentaba profundamente. Así le enseñó el Creador el valor de la vida, que no apreciaba. Así nos lo cuenta: «Mi mujer ha sido siempre una mujer de Dios. Sólo gracias a ella y a su oración cambió algo. Para ella no tener hijos era un sufrimiento inmenso, enorme. Todas las noches que volvía a casa la encontraba triste y deprimida. No podía más. Después de años de calvario, una noche cualquiera no tenía el valor de volver a casa. Desesperado, apoyé la cabeza en mi escritorio y comencé a llorar como un niño».
La vida es muy complicada en unas ocasiones y tremendamente sencilla en otras, llego a la conclusión de que se hace verdaderamente sencilla cuando se acepta que es la vida, sin más. Al ver las luces de su despacho encendidas, un matrimonio de clientes suyos quiso ver si le había pasado algo, porque era ya muy tarde. Habitualmente, el doctor era frío con sus pacientes y hablaba sólo de circunstancias médicas, nunca les abría el corazón. Pero en aquella ocasión sí lo hizo, les contó el motivo de su llanto. Respondieron como supieron: “Doctor, no podemos solventarle este problema, pero sí podemos presentarle a alguien que puede hacerlo, Jesucristo”. Le invitaron a unas convivencias que rechazó con cualquier excusa.
Pasó un tiempo terrible, de desazón y de incertidumbre, junto a la depresión de su mujer y sin ánimos de volver a casa después del trabajo. Quizá esperaba alguna respuesta. Quisiera que no se sintiera desheredado por este motivo de la esterilidad de su mujer, es una amargura demasiado grande.
Como tantas otras noches, volvía una de ellas muy tarde, sin ganas de llegar a una cama triste, de no saber qué decir ni qué hacer. Al pasar cerca de una casa, oyó unos cánticos y le dio por entrar, con este impulso que nos lleva a los pequeños actos que cambian nuestras vidas y no podemos explicar. Encontró allí a la pareja que le había ofrecido las convivencias tiempo atrás. Y encontró también una respuesta, cuando se preguntó: ¿Cómo puedo pedir un hijo al Señor, cuando yo mismo mato a los hijos de los demás”?. Así lo reconoce, de frente y sin ambages. Se ve en este declaración que hasta el momento, le había faltado la necesaria “sinceridad consigo mismo”. Por esto le faltaba la libertad que Mariano evoca. Por esto no veía ningún contrasentido. Por esto, su vida no tenía sentido.
Me parece imposible que en un momento así, en que se unen la honestidad y la verdad no aparezca el amor, por lo que digo que así fue. Hubo de sentir Antonio Oriente esta pasión cuando hizo un propósito formal. Tomó papel y lápiz y escribió un “testamento espiritual” en que se encuentra esta intención decisiva: “Nunca más muerte, hasta la muerte”. No sé si lo depositó ante notario, pero se lo entregó a un “Amigo”, con el encargo de que vigilara siempre que su proceder se mostrase coherente con lo expresado en aquél folio lleno de vida, de su vida y de vidas ajenas.
Aparecen los problemas derivados de su negativa a abortar. Sus colegas le presionan, pierde el “prestigio”, puede caer en la nada profesional o ser ninguneado. Quisiera el premio que quizá el mismo doctor desearía en aquél momento. Demasiadas pruebas de embarazo negativas, demasiadas decepciones para él, que está trayendo niños al mundo. Mucho más que demasiadas para su mujer, que además es pediatra. Yo lo quiero y agradezco a Dios que también lo quisiera.
Trabajo le costó aquella prueba, ya que su mujer temía un nuevo resultado negativo, pero había estado vomitando y “podría ser”… Probablemente, las sospechas del ginecólogo fueran mucho más profundas, por lo que le convenció para mirarlo mejor. Supieron entonces que esperaban una criatura.
Hoy tienen dos hijos, ya adolescentes. Han sabido esperarlos, han sabido quererlos y los ven como una bendición, no como un premio. Mira a sus colegas de antaño de reojo, ¡Cómo se empeñan en ser ricos!. Él gana mucho menos dinero, no se le tiene como a un gran profesional, pero se considera mucho más rico. Tiene a sus hijos, tiene su amor y el amor de Dios. Ve también que nunca le ha faltado el amor de su mujer y que él tiene el mismo sentimiento hacia ella de siempre.
Por Iñigo Ruiz
Morín: criminal en Filadelfia, liberador en Barcelona

Las mismas barbaridades, los mismos abortos en avanzado estado de gestación sin los mínimos requerimientos legales, con trituradoras de restos humanos en Filadelfia y en Barcelona. Allí se condena a Kermit Gosnell, aquí se libera sin cargos a Morín. Esto sí es un juego de disparates.
La Vanguardia, que en su día apoyó al doctor Morín en el momento de recibir la absolución de sus cargos, ahora habla del doctor horror para referirse al médico de Florida. Si alguien lo entiende, que me lo explique.
Increíble: Curas franceses se mofan de la poli y animan a las masas
Los incidentes más fuerte desde el inicio de la movilización de “Manifa para todos” se produjo en la noche del viernes 19 de abril 2013 en los Inválidos en París en el momento de la dispersión final del evento.
Muchas personas se enfrentaron durante varias horas con la policía. Cabe destacar la presencia de varios sacerdotes en el lugar de los enfrentamientos, incluido el de Padre Xavier Beauveais de Saint Nicolas du Chardonnet que galvanizó al público con su megáfono. Los sacerdotes no se escondieron. Incluso uno de ellos fue detenido por la policía antidisturbios al tratar de oponerse por la fuerza la detención de un manifestante.
Y eso sigue.
Pero señores, ¿alguno de ustedes podría llegar a pensar que en el país galo, patria del “amour” y la “liberté” sexual se iba a defender con tanta fuerza a la familia. Que los supuestos “agitadores de calle” que aquí los vemos siempre del lado del todo vale, allí se pongan del lado de la familia. Verlo para creerlo y tal vez intentar tomar nota.
Guivernau for President
Algunos, que deseamos caras y propuestas nuevas, menos adscritas a credos políticos y más cercanas a la gente aplaudimos la aparición de líderes de la talla de Albert Guivernau. Cuando Albert Guivernau desembarcó en la
universidad pudo observar la fuerza destructora de los sindicatos estudiantiles de izquierdas. En Madrid y Barcelona, en Sevilla y Valencia, pero también en universidades europeas como la Sapienza de Roma y tantas otras, las izquierdas movilizan a sus peones para romper actos y sembrar el caos. La masa de estudiantes que desea trabajar acaba por sucumbir ante las tácticas de unos pocos profesionales de la agitación estudiantil. Albert Guivernau comprendió que algo había que hacer, y organizó EPC (estudiants pel canvi), una organización que reúne a más de 1500 afiliados en la universidad y que ha logrado desbancar a los sindicatos de izquierdas en la Universidad de Barcelona y en otras plazas importantes. Su receta ha sido sentido común y diálogo, implementado en conferencias e iniciativas y propuestas culturales de alto nivel. Otras de sus características ha sido las iniciativas multidisciplinares, tanto conectar distintos ámbitos del saber como por reunir a estudiantes de varias universidades.
EPC ha tenido que luchar para defender su neutralidad política y ya ha visto alguna escisión en su interior fruto de ese deseo de algunos por asociarse a partidos políticos. Ya en su etapa de doctorando, Albert ha creado la asociaciónCPC, compromiso por el cambio, que reúne a distintos profesionales y que desea ser lugar de intercambio e instrumento de regeneración de la vida social desde la base y desde la cultura y la profesión. Este miércoles, a las 8.30, en el Museo de la Vida de Barcelona, C/ Consell de Cent 110, Albert explicará su propuestas y la conectará con los movimientos ciudadanos de Francia e Italia y con el movimiento ciudadano en la defensa de la vida.
CARTA DE PRESENTACIÓ “Estudiants Pel Canvi és una associació d’estudiants que es preocupa per tot el què afecta als estudiants, deixant de banda qualsevol debat polític; debats que creiem hem de superar i que, en qualsevol cas, no corresponen a l’àmbit estrictament universitari. Ens proposem dinamitzar, ajudar a dotar d’esperit universitari als estudiants durant els seus anys de vida universitària. Per això volem convertir-nos en una entitat consultiva, així com oferir una visió molt més àmplia de l’estada a la Universitat. També és un dels nostres principals objectius retornar a la Universitat Catalana el prestigi que els darrers anys ha perdut en relació amb altres. Per aquest motiu volem fomentar la participació dels estudiants i ajudar a establir un diàleg entre tots. Per altra banda, també ens proposem defensar fins allà on calgui la llibertat d’expressió i el flux d’idees, no deixant ningú sense veu. Per tot això va néixer Estudiants Pel Canvi, a la Universitat de Barcelona el 19 de novembre de 2009.” T’hi sumes? Leer el resto de esta entrada »
Felicidades, mamá
Hoy es un poquito tu día, aunque siempre es tu día porque siempre haces de mamá, pase lo que pase. Cuando empiezo los deberes del colegio me ayudas a hacerlos, cuando tú has hecho ya muchos deberes. A mi lado tengo la merienda, me has ido a buscar como cada día y ya tengo la bata en la lavadora.
No sabes si seré doctora o bailarina, dices que seré yo quien lo decidirá cuando llegue el momento. Te preocupas más de que sea buena y cariñosa, de que tenga amigos y sea feliz. De momento, he decidido que yo también quiero ser mamá para ser como tú, y es que no se puede ser mejor. Si voy a ser “importante” como dice papá, lo importante para mí es esto.
Toma, te he hecho una tarjeta de felicitación y un collar para que estés muy guapa, porque te quiero mucho. Te guardaba también unos caramelos, pero me ha entrado mucho hambre esta mañana y me los he comido.
Te quiero mucho, mamá.



El 7 a cero en la eliminatoria de la copa de Europa me hace pensar que se están encendiendo demasiados pilotos de alarma en Cataluña, y hasta el Barca nos falla. Un Barca que hasta hace poco ofrecía un espectáculo de energía, convicción, arte, equipo y que, repentinamente. parece haberse contagiado de la desgana y el derrotismo que imperan en la calle.