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¿religiosamente incorrecto?

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La estupidez falsaria de la mal llamada “alianza de civilizaciones” no debería haberse dado nunca en una España que lamenta aún el atentado del 11-M, pese a que nunca llegaremos a saber si los culpables fueron los fundamentalistas de Al-Qaeda (Modernos Almohades) o los fundamentalistas de ETA (Modernos Vellido Dolfos). Porque otro Vellido moderno -apellidado Zapatero- tuvo especial interés en ocultar las pruebas judiciales del caso, mientras proclamaba que moros y cristianos somos lo mismo, haciendo caso omiso de nuestras creencias.

España se fue al traste por nuestra estupidez electoral y tras ocho años de ruina constante, toma el relevo el PP, con el encargo de rematarnos y la promesa de levantarnos. Está visto que lo de la alianza ni le quita ni le da demasiados votos, por lo que la deja correr, pero no se atreve a tocarla, por lo que han hecho unos y otros todo lo posible para que el 800 Aniversario de la Batalla de las Navas de Tolosa pase desapercibido.

Es triste ver cómo la unidad nacional se ampara hoy en un triunfo futbolístico (La “eurocopa”) y deja de lado este memorial, aunque aún mantiene el otro. Ayer estuve en el barrio barcelonés de Can Zam, que tiene una panorámica muy amplia sobre la ciudad. Pude ver desde lo alto cómo las banderas nacionales ondeaban y pensé que la gran mayoría de orgullosos compatriotas no sabrá nada de este aniversario. Hoy he puesto yo la mía, en memoria de esta gesta. En un número increíblemente desproporcionado, las Huestes Cristianas se echaron a morir o a aplastar al invasor, al grito de Laus Deo! (¡Gloria a Dios!), Sus y a ellos! y Desperta, ferro!No faltará quien me recuerde los Mandamientos, quien me hable de amar al prójimo como a mí mismo, quien… Quien olvide que los Almohades vinieron aquí a cargarse a otros Musulmanes y a todo Cristiano que encontrasen a su paso, con el fin de imponer una dictadura que poco tenía de religión, quien no sepa que había decreto de Santa cruzada por parte de Su Santidad Inocencio III. He de decir que Bin Laden era un cordero, si se compara con Miramamolín, el Stalin moro.  Moro, sí. Moro. De “marroquí” o de “magrebí” no tenía absolutamente nada, ya que ni dsiquiera conocía esas tierras del Magreb o Marruecos. Por amor al prójimo, ceñiría el gladio por el talabarte y al ristre echaría mi lanza, si fuer mester, cuando este prójimo fuera torturado por otro prójimo opresor cuyo acopmetido fuera terminar con su fe y su libertad, para conseguir que peche parias. (Perdón, traducido: “Me armaría de espada y lanza y arremetería contra el mafioso que busca cobrar “impuesto revolucionario” a mi prójimo  cristiano, a la vez que reprimir sus creencias.)

Ni me alío con Bin Laden, ni lo haría con Miramamolín, creo que además, es políticamente “muy correcto” no hacerlo. España no es una gestión económica sobre un déficit monumental, ni una selección para el fútbol, ni un complejo ante la Comunidad económica Europea. Es mucho más, es la profundidad en su fe de un Pilar Sagrado, la Tierra de María en su amor, la vocación de Santiago Apóstol y de San Pablo. Y es España apuesta en Lepanto y prodigio evangelizador en las Américas.

Y es igualmente España el Cardenal Mendoza, tan mirado con las necesidades y la educación de los moriscos, pese a que la nefasta serie “Aguila roja” pretenda crear otro cardenal del mismo nombre -que no existió- a quien achaca una conducta nefasta. Y es el “Loco de Granada”, San Juan de Dios, atendiendo a los desastrados que no podían haber huido a Marruecos por falta de medios y de salud.

No nos equivoquemos: Nos conquistaron y los echamos. Es de necios lamentar u ocultar esta batalla o cualquier otra de la Reconquista, como si los españoles no hubiéramos sufrido conquistas por parte de nadie. ¿Por qué no recordamos de una vez a los Romanos,  Normandos, Godos, Moros, Ingleses y franceses que miraron en un momento u otro que no levantáramos cabeza?

Dice el Magisterio de la Iglesia que hemos de ser “Intolerantes con el pecado y respetuosos y fraternales con el pecador”. Con todo lo anterior, no veo motivo alguno para la deplorable situación que desveló hace poco Intereconomía TV: Sólo una fundación jienense ha promovido actos para la celebración del fausto aniversario, sin tener apoyo de la Junta de Andalucía (Las Navas de Tolosa están en Jaén) ni del Gobierno de España.

Hacen falta siete ganzúas

Cuenta esta leyenda que se encontraba el rey Alfonso IX en la Iglesia de San Isidoro de León, recapacitando. Se le había llamado a tomar parte con sus huestes contra la turbamulta invasora, pero él se encontraba en rencillas internas  con otros reyes de la cristiandad, por lo que no estaba dispuesto a participar. Durante la noche, oyó unos gritos que fueron creciendo, a la par que el relinchar y galope de caballos. Poco más tarde, fuertes golpes en la puerta de la iglesia y gritos para que abriera. Venció el rey su temor, pensando que si llegaban los moros habría de salir corriendo, ya fuera a entablar combate o en huída. Al salir de la iglesia, encontró un ejército espectral, formado por los cristianos muertos a manos de los moros desde la de roncesvalles hasta el momento.Montaban en fantasmales caballos, tan fieles muertos como lo fueron vivos. Lo mismo que sus jinetes. Encabezaban este ejército el mismo Cid Ruy Díaz de Vivar, junto con Álvar González.

Sí, aquél Cid que ya había ganado una batalla después de morir, alentaba a otra. Los españoles necesitamos siete ganzúas, para abrir las siete llaves que Joaquín Costa aconsejó echar al sepulcro de nuestro héroe porque parece ser que necesitamos que él nos recuerde quiénes somos y qué debiéramos hacer. Bueno sería recapacitar y considerar mejor nuestra herencia y nuestro deber de mejorarla, para entregarla a las futuras generaciones.

No puedo terminar sin enlazaros la monumental entrada de Elentir en Contando Estrelas. Allí encontraréis profusos y preciosos datos históricos que no sabría yo precisar con tanta riqueza. Gracias a Dios, se me ha adelantado (Como siempre). Por cierto, aprovechad para felicitarle su cimpleaños, ya que ayer cumplió ocho este decano del blogueo y maestro de navegación.

Por Luna.

Foto 1 : Histórico pendón ganado al rey Miramamolín en esta batalla.

Foto 2: “La batalla de las Navas de Tolosa”, óleo de Van Hallen. Palacio del Senado (Madrid).

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Written by barcelonavida

julio 16, 2012 at 4:12 pm

Con todo mi amor a mi hermano Mariano Arnal

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La generosa entrada de hoy en Germinans germinabit ha sido para mí un motivo de alegría, como si a mi sobrino le hubiera tocado un piso de protección oficial o a mi suegro la lotería.  Bueno, no ¿Dónde iremos a parar? ¡Mucha más alegría!.

La que da saber que existen aún el valor, la nobleza y la sinceridad. Y la de ver que estas virtudes se aunan en un querido amigo  con quien tengo la fortuna de colaborar, un maestro de quien tengo el privilegio de aprender, de un apóstol, de quien siempre pensé que sería confesor de la fe y que para mayor alborozo, RESULTA SER MI HERMANO. No me extraña en absoluto que salga un hijo así, de una Madre como la mía.

Es bastante conocido el caso de la web Germinans Germinabit, del acoso que ha sufrido durante años, cómo había detectives contratados para espiarles, cómo les pusieron una primera querella que terminó en agua de borrajas, al estar tan mal planteada que el demandante iba a salir más perjudicado que resarcido tras la vista. Para quien no esté al corriente, no se lo voy a explicar, porque en la entrada enlazada  lo cuenta Mariano con todo detalle.

Ya lo véis: Piden varios miles de euros y un año de prisión por inscribir dominio y alojamiento con un nick o pseudónimo, pese a que este hecho no está tipificado como delito, pese a que no han podido constatar que la supuesta suplantación de identidad no es una mera coincidencia de nombre y apellido. (Conozco a cinco personas distintas que se llaman Ramón Prat y a cuatro Juan Costa.) Coincidencia parcial, pues dieron el nombre de José Tal , un DNI y un domicilio. Ahora les culpan de haber suplantado la identidad de José MARÍA Tal, con DNI que no coincide en una sola cifra y domicilio que no tiene nada que ver.

 (Mucho cuidado, Calamardo, Asfàltics, Luna, Bignatius, Constantino Triunfal, Supremo Mandarín, Albert Einstein, Rey del mundo y 20 cms…)

Asumiendo los hechos aparece Mariano Arnal, quien dice lo que su conciencia le dicta: Se crió en el seno de la Santa Madre Iglesia, cree en Ella, está deseoso de servirla, porque de una madre no se puede nunca renegar. Soy hijo de esta misma Madre y me siento orgulloso de descubrir que tengo un hermano tan valiente y santo. Me llena de satisfacción que quiera dar la cara, pero no nos equivoquemos: Yo soy Espartaco.

Quien quiera, que me pregunte. Yo le daré razón de quien soy, lo que hago y lo que hice. Venga por mí José María Tal con un juez, un fiscal y un cardenal. Gustoso les atenderé.

Y a tí, mi hermano santo, un abrazo, mi cariño y mi respeto. Quiero ser como tú.

Por Iñigo Ruiz.

Written by barcelonavida

abril 30, 2012 at 12:01 am

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¿Por qué no hubo malos en el hospital de San Pablo?

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Viene siendo habitual que en las crónicas de las concentraciones contra el aborto del 25-V se encuentre la descripción de cómo se ha reunido de forma ilegal una manifestación en contra nuestra con actos violentos o intimidatorios.

Podéis ver que los organizadores contaron con bastantes medios, que editaron carteles y gastaron un buen platal . Sospechoso, muy sospechoso. Esta gente sin oficio -pero con beneficio- siempre disponen de todo lo necesario para perpetrar sus fechorías, también de la necesaria anuencia o despiste por parte de quienes tienen el cometido de evitar que se den actos vandálicos y de preservar la ley y el orden público. Por lo menos, hasta ahora. Parece ser que algunas cosas están cambiando un poco.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Ayer no comparecieron estos adláteres y tanto la concentración como la marcha por la vida fueron un remanso de paz. Cabe preguntarse por qué no vinieron.

Las webs que recibían subvenciones increíbles de partidos también increíbles se encuentran al borde de la mendicidad y del cierre, como Kaosenlared. Esta situación les ha llevado a confrontaciones y tensiones internas que se respiran en su anmbiente webero. Parece ser que “el nivel de trabajo de edición era tal” que se “hizo necesario” que algunas personas dedicaran todo el día al mismo, por lo que hubo que fijarles una nómina y “profesionalizarlos”. Aquí se dispararon los gastos, por lo que las arcas quedaron como era de esperar entre anarcoides y algo había que hacer. Así que empezaron a contratar publicidad, lo que sentó como un tiro a sus lectores, que se quejan de que se han “vendido al capital”, de que Kaosenlared “está del lado de la patronal” y lindezas parecidas. Quien quiera calcular el coste de su seguro, ahora lo puede hacer en este portal…

Organizaciones feministas que se habían situado en la vanguardia del cacao y de los palos dejaron de estarlo cuando entraron en coma económico, porque ya no eran útiles o imprescindibles al partido del poder (de antes) y dejaron de percibir la substanciosa financiación que les permitía el lujo de morar en un envidiable pisazo del Ensanche, otrora propiedad de un empresario burgués (del que es forzoso suponer que oprimía al trabajador, naturalmente.)Es el caso del “col.lectiu feminista Caladona”, alojado actualmente en una casa de okupas de la calle Urgelll, traslado de la conocida “karbonera” tras su desalojo. Allá se las entiendan con el colectivo Rimaia, la competencia.

El kapital que todo lo pervierte les ha jugado una mala pasada y cuesta bastante volver a la esquina con el perro ya cebado, la flauta de calidad y la boina rasta de marca. Ya no es lo mismo de antes.

Pero la peor pasada se la ha jugado la realidad, siendo tan real que ya no hay manera de pervertirla. Esa policía que “tortura y asesina” no parece estar mcuho por la labor y queda demasiado evidente su actitud ante tantos testigos. Para empezar, son los mozos de Mas y no la Policía Nacional ni la Benemérita Guardia Civil. Un poco complicado para colgarles las etiquetas acostumbradas, porque el Honorable puede quedar en entredicho. Ni la fantasía más desbordada es capaz de encontrar en su pulquérrima actuación el menor atisbo de tortura ni de asesinato, pero lo que más les duele es la profesionalidad con que se conducen estas fuerzas del orden entre esta ausencia de actos represivos.

Sí, les molesta y deja en evidencia que baste con que los agentes les marquen el terreno que deben pisar y no les dejen pasar de lo acotado, que sean justos y ecuánimes y que cuando escriben un artículo con sus sueños sobre la injusticia que se ha obrado contra ellos, no salgan fotos mejores que la de arriba, tomada de uno de estos mentideros. No pueden mostrar sangre de los suyos, porque no la hay. No se atreven contra ellos porque saben que su postura es firme y que las cinco o nueve “bombonas” que acompañan a la manifa no son para trasladar a los agentes, sino a los detenidos que haya menester. Se acabó lo de orinarse encima de ellos .

Y además toman grabaciones de vídeo para los atestados que hubieran de hacer, teniendo bastante fichados a algunos energúmenos habituales. Esto les para más los pies que si la policía torturase de verdad y asesinase al primero que pasara. Se ven como ovejas conducidas al redil y no encuentran otro medio de evitarlo que el abucheo con la mitad de la boca que no es visible, la cacerolada desde algún piso estratégico en la avenida Gaudí o el lanzamiento de objetos . ¡Qué distante esta actividad de la de aquellos “chisperos” del 2 de mayo madrileño!. Normal: Hay valores que promueven unas actitudes y carencias de ellos que las frenan.

Hay más, claro que hay más. Cada vez que “no hay malos”, hay alguno. Pocos, muy pocos. Porque ellos se dividen entre solidarios y aguerridos, por decirlo de una manera elegante. Los aguerridos quedan siempre, aunque no les hayan enviado a sabotear nada, aunque no sea requisito para que se les mantenga su “asociación” con el cheque trimestral. Son la parte más noble de esta facción, verdaderamente dignos de servir a una causa mejor -aunque no lo sepan.- Si no fuera porque el mal y la pena quedan hechos y porque ofenden a Dios y a la Santísima Virgen, me gustaría ir acompañado de sus gritos. Lo siento, soy así de íbero y admiro él valor. Valor que es necesario para ser tres ridículos entre doscientos, para silbar un poco en lugar de tirar piedras, para llevar las de perder en todos los sentidos y ser casi ignorados en el meollo. “Casi”, porque rezamos por ellos.

Y sigue habiendo más. El laberinto se les hace ya mareante. Si resulta lioso de sí el intento de justificar que matar a tus hijo es derecho de la mujer entre los abusos del macho, decir que somos “ultracatólicos” cuando hay protestantes y hasta ateos entre nuestras filas, decir que estamos en connivencia con la Confrencia Episcopal y no encontrar jamás a Rouco Varela por allí, mantener que la marcha la organizan partidos “ultraderechistas” cuando casi  no tenemos en España  nada más a la derdecha del PP, es complicado. Pero oir que como cristianos reclamamos a nuestros obispos que regulen la situación en estos hospitales participados por la Iglesia o se retiren de ellos, ver cómo no nos paramos en barras en denunciar su falta de providencias al respecto y que en esto vamos más allá que ellos -que son anticlericales- les rompe los esquemas.

Esquemas que ya estaban rotos de antemano, porque no hay maners de ocultar que el aborto es una versión muy mal encuberta de violencia doméstica y que es la única “de género” por definición. Si a esto unimos los afanes anarcoides que les impulsan, encontramos el sinsentido de estar pugnando por conformar una civilización determinada dentro del establecimiento de una legalidad hecha a su medida y en contrasentido lógico, que resulte agraviante para la mujer en nombre de su libertad, mientras vituperan a quienes exigen que se deroguen unas leyes, que haya mayor respeto para el sexo femenino y la humanidad en general. Y lo hacen sabedores de que las conciencias ajenas no sufren por doblepensar, mientras que las suyas no salen de la obsesión. Sencillamente, porque no tienen salida.

Escribir en sus panfletos que vamos robando todo el santo día y que vendemos niños, que somos millonarios supone el reparo de contemplarnos luego en nuestra salsa y saber que han mentido. Si no les llega el arrepentimiento, sí puede hacerlo la vergüenza de que se nota demasiado su ficción, porque se han acogido a suposiciones inverosímiles.

Esto y ser cuatro cuando fingen que nosotros somos la excepción, los monstruos de vitrina, puede tener mucha fuerza disuasoria. Además, no arman el ruido que quisieran -como nosotros tampoco lo conseguimos- debido a una “omertà” o ley del silencio vigente en los medios de comunicación, que no cubren la noticia, la inventan (Como hizo La Vanguardia meses atrás) o la difunden con el rigor de Intereconomía, en donde no cabe lo panfletario que desearían y sí se dan muestras de absoluta realidad.

Y aquí está el motivo último de por qué no vienen ya. No es que se hayan cansado, tampoco son desertores. Sencillamente, ya no les llaman. El dispositivo policial cuesta un ojo de la cara, pero es necesario ponernos a un centenar de Mozos de Escuadra para evitar los disturbios que causa esta gente, mover una veintena de furgonetas policiales, una tropilla añadida de Guardia Urbana que corte las calles, etc… Cada festín no autorizado cuesta una millonada y la Delegación del Gobierno ha de estar harta de estos dispendios. Saben allí que la estrategia adoptada por los hospitales participados por la Iglesia es la de derivar los abortos a otros que no lo estén, que Sus Eminencias piensan cubrir el expediente con esta actuación, para presentar unas gestiones “saneadas” o blanquear los sepulcros con una mano de cal. Lo importante es ahora que pasemos desapercibidos para que se “aparque” el tema. Han visto que no nos pueden dar miedo con estas manifestaciones, que permanecemos inalterables y nunca respondemos a ninguna provocación y que aun aumentan la publicidad al agrandar la “movida”, por lo que la mano negra que les enviaba ha decidido que es mejor que brillen por su ausencia.

Va a ser que una mano no puede pensar, pero no se ha dado cuenta de que lo que verdaderamente sucede allí no es que se pongan en ridículo unos exaltados intransigentes al mostrar histeria permanente y violencia contra quienes no responden nunca. La noticia es que allí logramos las necesarias Intercesiones del Espíritu Santo y de la Santísima Virgen y que por su Mediación vence la vida. No es por otro motivo que nos reunimos.

Por Luna

¿Te lo has planteado alguna vez?

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Aquí tenemos un vídeo que ha elaborado la Conferencia Episcopal, con motivo del día del Seminario. Recapacitemos sobre algunas condiciones de la vida sacerdotal para poder considerar correctamente a quienes la han abrazado, las encontraremos en el audio.

La vocación tiene una fase similar a la del enamoramiento (Que tiene también su parte de vocación). Va madurando, busca y encuentra respuestas para concretarse . Parte generalmente de una idea bastante abstracta y se va ciñendo en una realidad a medida que transcurren el tiempo, los sucesos y conocimientos.

Se equivoca quien piense que se ingresa en un Seminario teniendo una vocación y a partir de ahí, está todo hecho. Saben bien los sacerdotes y seminaristas que esta llamada se acrecienta y revisa a diario, sufre pruebas y tentaciones, dudas o vacilación. Ha de ir destilándose. También es necesario cuidarla y cultivarla.

Saber que hay sacerdotes que dedican tres horas de su tiempo de descanso a la preparación de la homilía, que llevan 17 parroquias o que conducen durante horas para decir una Misa o confesar a un puñado de fieles es siempre una gran noticia. El mismo fruto de la vocación alimenta a la vocación.

Mi enhorabuena a tantos sacerdotes como veo aplicarse en retos que pueden llegar a superarles, sacrificarse hasta lo indecible por su prójimo y por Dios. Mi recuerdo a su labor y toda la colaboración que pueda prestarles.

Aunque no lo tengo por costumbre, post-scriptum: Los sacerdotes son personas como tú y como yo. Tú y yo no hablamos todo el día de temas de fe o de religión, tenemos nuestros alirones futboleros, nuestros ratillos de contar chistes o de hablar de cualquier tema que a ambos nos interese.  Quienes tenemos curas en la familia, sabemos que no debemos agobiarles con la reiteración de temas relativos a su profesión y que ellos agradecen y celebran que tengamos otros tópicos de conversación, porque ni ellos ni nosotros estamos obsesionados con uno.

Por Luna

Written by barcelonavida

marzo 16, 2012 at 10:23 am

Odio que me envíen a las monjas

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Reproduzco bajo este título un comentario que hizo Sicvosnonvobis en Germinans Germinabit, a raíz de otro que hizo en Hazteoir.

Estamos en Cuaresma y creo que nos convienen algunos aspectos que viene a recordarnos. Sin más, os dejo con él:

 

Comentario de Sicvosnonvobis

Fuí yo quien puse el comentario que reseña Cesáreo Marítimo en su entrada. Hasta aquí, todo es alegría por parte de todos. Alegría cristianísima. ¡Una vida que se salva!¡Un alma ganada para Dios!… Parabienes, enhorabuenas y hastaluegos.

Sí, hastaluegos.Porque a la hora de subvenir las necesidades de esta mujer y de otras muchas, nos comportamos también como cristianos: Lo delegamos a la Iglesia, que la cuiden las monjas.

¡Sí, eso!¡Que sean santas “otras”, que “otras” hagan obras de caridad y la nuestra quede latente para siempre… ¿Qué más dá? Ya hay álguien que se cuida…

Estoy harto de esta incongruencia, cansado de que todos crean que “se es religioso y entregado al máximo, o pecador de la pradera”, que los seglares no tenemos motivo para cuidar del prójimo o que la omisión no es pecado en nuestro caso.

Señores: Quiero esa alegría rascándose los bolsillos.
No sólo se lucha por la vida con un megáfono y una pancarta.Me llama la atención ver cómo permanecemos impertérritos ante la violencia, pero escurrimos el bulto ante las colectas.El día que lo descubran los “malos”, usarán un cepillo en lugar de piedras (Y estaremos perdidos). Recordad que este niño sigue vivo después de nacer y COME. Y hay uno, y otro y otro…

Todos sabréis dónde encontrar por internet las webs de asociaciones pro-vida y quien lo ignore, ponga un comentario preguntando cómo puede encontrarlas. ¿Qué menos que ayudar con diez o veinte euros al mes?. Son necesarios para devolver la dignidad a estas mujeres de amor admirable, que nos dan mil vueltas en sacrificio y valor.

Para terminar, Pro-Vida Valencia está a punto de cerrar sus puertas por falta de recursos. Unas 150 mujeres pueden quedar en la calle.

 

                  Recuerda: 100X1

Written by barcelonavida

marzo 4, 2012 at 1:40 am

Conferencias cuaresmales de los obispos Novell, Rouco y Sistach

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En la Parroquia de la Inmaculada Concepción de Barcelona se imparte cada año un ciclo de conferencias destinado a la preparación para vivir mejor la Cuaresma. Se celebran en la “iglesia grande”, que se llena a rebosar. Aconsejo llegar antes de la hora de inicio para encontrar sitio y pido a los jóvenes y a aquéllos que gocen de buena salud que busquen los sitios en que puedan permanecer en pie, cediendo asiento a quienes lo necesiten.

Este año tenemos la ocasión de ver aunados a tres obispos en una misma labor pastoral, es un ejemplo de la dedicación hacia los fieles y de la Verdad que nos une ante todo. Conocidas son estas personalidades y dan lugar a muchas interpretaciones y opiniones, habiendo quien muestra preferencia por unos y detracción por otros. Vemos aquí que se prestan al esclarecimiento de la Doctrina en una tarea que se muestra más que necesaria en los tiempos actuales, la Nueva Evangelización.

 

 

 

 

 

 

 

 

CONFERÈNCIES QUARESMALS
«La nova evangelització: interiorització, continguts, experiències» 

El lema de les noves Conferències Quaresmals de la Concepció porta el títol «La nova evangelització: interiorització, continguts, experiències». Totes es donen en diumenge, a les 19 h.Dia 26 de febrer: Cardenal Martínez Sistach, arquebisbe de Barcelona: La Sagrada Família, icona de la nova evangelització.
Dia 4 de març: Monsenyor Xavier Novell, bisbe de Solsona: El primer anunci, la pedagogia de l’evangelització.
Dia 11 de març: Cardenal Antonio Rouco Varela, arquebisbe de Madrid: La nueva evangelización en España después de la experiencia de la Jornada Mundial de la Juventud en Madrid.PROGRAMA EN PDF
 
BASÍLICA DE LA CONCEPCIÓ
Aragó, 299 – Roger de Llúria, 70
08009 Barcelona
Tel: 93 457 65 52
Fax: 93 207 56 64

Written by barcelonavida

febrero 23, 2012 at 3:13 pm

Mensaje de Su Santidad El Papa

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«Fijémonos los unos en los otros
para estímulo de la caridad y las buenas obras»
(Hb 10, 24)

Queridos hermanos y hermanas:

La Cuaresma nos ofrece una vez más la oportunidad de reflexionar sobre el corazón de la vida cristiana: la caridad. En efecto, este es un tiempo propicio para que, con la ayuda de la Palabra de Dios y de los Sacramentos, renovemos nuestro camino de fe, tanto personal como comunitario. Se trata de un itinerario marcado por la oración y el compartir, por el silencio y el ayuno, en espera de vivir la alegría pascual.

Este año deseo proponer algunas reflexiones a la luz de un breve texto bíblico tomado de la Carta a los Hebreos: «Fijémonos los unos en los otros para estímulo de la caridad y las buenas obras» (10,24). Esta frase forma parte de una perícopa en la que el escritor sagrado exhorta a confiar en Jesucristo como sumo sacerdote, que nos obtuvo el perdón y el acceso a Dios. El fruto de acoger a Cristo es una vida que se despliega según las tres virtudes teologales: se trata de acercarse al Señor «con corazón sincero y llenos de fe» (v. 22), de mantenernos firmes «en la esperanza que profesamos» (v. 23), con una atención constante para realizar junto con los hermanos «la caridad y las buenas obras» (v. 24). Asimismo, se afirma que para sostener esta conducta evangélica es importante participar en los encuentros litúrgicos y de oración de la comunidad, mirando a la meta escatológica: la comunión plena en Dios (v. 25). Me detengo en el versículo 24, que, en pocas palabras, ofrece una enseñanza preciosa y siempre actual sobre tres aspectos de la vida cristiana: la atención al otro, la reciprocidad y la santidad personal.

1. “Fijémonos”: la responsabilidad para con el hermano.

El primer elemento es la invitación a «fijarse»: el verbo griego usado es katanoein, que significa observar bien, estar atentos, mirar conscientemente, darse cuenta de una realidad. Lo encontramos en el Evangelio, cuando Jesús invita a los discípulos a «fijarse» en los pájaros del cielo, que no se afanan y son objeto de la solícita y atenta providencia divina (cf. Lc 12,24), y a «reparar» en la viga que hay en nuestro propio ojo antes de mirar la brizna en el ojo del hermano (cf. Lc 6,41). Lo encontramos también en otro pasaje de la misma Carta a los Hebreos, como invitación a «fijarse en Jesús» (cf. 3,1), el Apóstol y Sumo Sacerdote de nuestra fe. Por tanto, el verbo que abre nuestra exhortación invita a fijar la mirada en el otro, ante todo en Jesús, y a estar atentos los unos a los otros, a no mostrarse extraños, indiferentes a la suerte de los hermanos. Sin embargo, con frecuencia prevalece la actitud contraria: la indiferencia o el desinterés, que nacen del egoísmo, encubierto bajo la apariencia del respeto por la «esfera privada». También hoy resuena con fuerza la voz del Señor que nos llama a cada uno de nosotros a hacernos cargo del otro. Hoy Dios nos sigue pidiendo que seamos «guardianes» de nuestros hermanos (cf. Gn 4,9), que entablemos relaciones caracterizadas por el cuidado reciproco, por la atención al bien del otro y a todo su bien. El gran mandamiento del amor al prójimo exige y urge a tomar conciencia de que tenemos una responsabilidad respecto a quien, como yo, es criatura e hijo de Dios: el hecho de ser hermanos en humanidad y, en muchos casos, también en la fe, debe llevarnos a ver en el otro a un verdadero alter ego, a quien el Señor ama infinitamente. Si cultivamos esta mirada de fraternidad, la solidaridad, la justicia, así como la misericordia y la compasión, brotarán naturalmente de nuestro corazón. El Siervo de Dios Pablo VI afirmaba que el mundo actual sufre especialmente de una falta de fraternidad: «El mundo está enfermo. Su mal está menos en la dilapidación de los recursos y en el acaparamiento por parte de algunos que en la falta de fraternidad entre los hombres y entre los pueblos» (Carta. enc. Populorum progressio [26 de marzo de 1967], n. 66).

La atención al otro conlleva desear el bien para él o para ella en todos los aspectos: físico, moral y espiritual. La cultura contemporánea parece haber perdido el sentido del bien y del mal, por lo que es necesario reafirmar con fuerza que el bien existe y vence, porque Dios es «bueno y hace el bien» (Sal 119,68). El bien es lo que suscita, protege y promueve la vida, la fraternidad y la comunión. La responsabilidad para con el prójimo significa, por tanto, querer y hacer el bien del otro, deseando que también él se abra a la lógica del bien; interesarse por el hermano significa abrir los ojos a sus necesidades. La Sagrada Escritura nos pone en guardia ante el peligro de tener el corazón endurecido por una especie de «anestesia espiritual» que nos deja ciegos ante los sufrimientos de los demás. El evangelista Lucas refiere dos parábolas de Jesús, en las cuales se indican dos ejemplos de esta situación que puede crearse en el corazón del hombre. En la parábola del buen Samaritano, el sacerdote y el levita «dieron un rodeo», con indiferencia, delante del hombre al cual los salteadores habían despojado y dado una paliza (cf. Lc 10,30-32), y en la del rico epulón, ese hombre saturado de bienes no se percata de la condición del pobre Lázaro, que muere de hambre delante de su puerta (cf. Lc 16,19). En ambos casos se trata de lo contrario de «fijarse», de mirar con amor y compasión. ¿Qué es lo que impide esta mirada humana y amorosa hacia el hermano? Con frecuencia son la riqueza material y la saciedad, pero también el anteponer los propios intereses y las propias preocupaciones a todo lo demás. Nunca debemos ser incapaces de «tener misericordia» para con quien sufre; nuestras cosas y nuestros problemas nunca deben absorber nuestro corazón hasta el punto de hacernos sordos al grito del pobre. En cambio, precisamente la humildad de corazón y la experiencia personal del sufrimiento pueden ser la fuente de un despertar interior a la compasión y a la empatía: «El justo reconoce los derechos del pobre, el malvado es incapaz de conocerlos» (Pr 29,7). Se comprende así la bienaventuranza de «los que lloran» (Mt 5,4), es decir, de quienes son capaces de salir de sí mismos para conmoverse por el dolor de los demás. El encuentro con el otro y el hecho de abrir el corazón a su necesidad son ocasión de salvación y de bienaventuranza.

El «fijarse» en el hermano comprende además la solicitud por su bien espiritual. Y aquí deseo recordar un aspecto de la vida cristiana que a mi parecer ha caído en el olvido: la corrección fraterna con vistas a la salvación eterna. Hoy somos generalmente muy sensibles al aspecto del cuidado y la caridad en relación al bien físico y material de los demás, pero callamos casi por completo respecto a la responsabilidad espiritual para con los hermanos. No era así en la Iglesia de los primeros tiempos y en las comunidades verdaderamente maduras en la fe, en las que las personas no sólo se interesaban por la salud corporal del hermano, sino también por la de su alma, por su destino último. En la Sagrada Escritura leemos: «Reprende al sabio y te amará. Da consejos al sabio y se hará más sabio todavía; enseña al justo y crecerá su doctrina» (Pr 9,8ss). Cristo mismo nos manda reprender al hermano que está cometiendo un pecado (cf. Mt 18,15). El verbo usado para definir la corrección fraterna —elenchein—es el mismo que indica la misión profética, propia de los cristianos, que denuncian una generación que se entrega al mal (cf. Ef 5,11). La tradición de la Iglesia enumera entre las obras de misericordia espiritual la de «corregir al que se equivoca». Es importante recuperar esta dimensión de la caridad cristiana. Frente al mal no hay que callar. Pienso aquí en la actitud de aquellos cristianos que, por respeto humano o por simple comodidad, se adecúan a la mentalidad común, en lugar de poner en guardia a sus hermanos acerca de los modos de pensar y de actuar que contradicen la verdad y no siguen el camino del bien. Sin embargo, lo que anima la reprensión cristiana nunca es un espíritu de condena o recriminación; lo que la mueve es siempre el amor y la misericordia, y brota de la verdadera solicitud por el bien del hermano. El apóstol Pablo afirma: «Si alguno es sorprendido en alguna falta, vosotros, los espirituales, corregidle con espíritu de mansedumbre, y cuídate de ti mismo, pues también tú puedes ser tentado» (Ga6,1). En nuestro mundo impregnado de individualismo, es necesario que se redescubra la importancia de la corrección fraterna, para caminar juntos hacia la santidad. Incluso «el justo cae siete veces» (Pr 24,16), dice la Escritura, y todos somos débiles y caemos (cf. 1 Jn 1,8). Por lo tanto, es un gran servicio ayudar y dejarse ayudar a leer con verdad dentro de uno mismo, para mejorar nuestra vida y caminar cada vez más rectamente por los caminos del Señor. Siempre es necesaria una mirada que ame y corrija, que conozca y reconozca, que discierna y perdone (cf. Lc 22,61), como ha hecho y hace Dios con cada uno de nosotros.

2. “Los unos en los otros”: el don de la reciprocidad.

Este ser «guardianes» de los demás contrasta con una mentalidad que, al reducir la vida sólo a la dimensión terrena, no la considera en perspectiva escatológica y acepta cualquier decisión moral en nombre de la libertad individual. Una sociedad como la actual puede llegar a ser sorda, tanto ante los sufrimientos físicos, como ante las exigencias espirituales y morales de la vida. En la comunidad cristiana no debe ser así. El apóstol Pablo invita a buscar lo que «fomente la paz y la mutua edificación» (Rm 14,19), tratando de «agradar a su prójimo para el bien, buscando su edificación» (ib. 15,2), sin buscar el propio beneficio «sino el de la mayoría, para que se salven» (1 Co 10,33). Esta corrección y exhortación mutua, con espíritu de humildad y de caridad, debe formar parte de la vida de la comunidad cristiana.

Los discípulos del Señor, unidos a Cristo mediante la Eucaristía, viven en una comunión que los vincula los unos a los otros como miembros de un solo cuerpo. Esto significa que el otro me pertenece, su vida, su salvación, tienen que ver con mi vida y mi salvación. Aquí tocamos un elemento muy profundo de la comunión: nuestra existencia está relacionada con la de los demás, tanto en el bien como en el mal; tanto el pecado como las obras de caridad tienen también una dimensión social. En la Iglesia, cuerpo místico de Cristo, se verifica esta reciprocidad: la comunidad no cesa de hacer penitencia y de invocar perdón por los pecados de sus hijos, pero al mismo tiempo se alegra, y continuamente se llena de júbilo por los testimonios de virtud y de caridad, que se multiplican. «Que todos los miembros se preocupen los unos de los otros» (1 Co 12,25), afirma san Pablo, porque formamos un solo cuerpo. La caridad para con los hermanos, una de cuyas expresiones es la limosna —una típica práctica cuaresmal junto con la oración y el ayuno—, radica en esta pertenencia común. Todo cristiano puede expresar en la preocupación concreta por los más pobres su participación del único cuerpo que es la Iglesia. La atención a los demás en la reciprocidad es también reconocer el bien que el Señor realiza en ellos y agradecer con ellos los prodigios de gracia que el Dios bueno y todopoderoso sigue realizando en sus hijos. Cuando un cristiano se percata de la acción del Espíritu Santo en el otro, no puede por menos que alegrarse y glorificar al Padre que está en los cielos (cf. Mt 5,16).

3. “Para estímulo de la caridad y las buenas obras”: caminar juntos en la santidad.

Esta expresión de la Carta a los Hebreos(10, 24) nos lleva a considerar la llamada universal a la santidad, el camino constante en la vida espiritual, a aspirar a los carismas superiores y a una caridad cada vez más alta y fecunda (cf. 1 Co 12,31-13,13). La atención recíproca tiene como finalidad animarse mutuamente a un amor efectivo cada vez mayor, «como la luz del alba, que va en aumento hasta llegar a pleno día» (Pr 4,18), en espera de vivir el día sin ocaso en Dios. El tiempo que se nos ha dado en nuestra vida es precioso para descubrir y realizar buenas obras en el amor de Dios. Así la Iglesia misma crece y se desarrolla para llegar a la madurez de la plenitud de Cristo (cf. Ef 4,13). En esta perspectiva dinámica de crecimiento se sitúa nuestra exhortación a animarnos recíprocamente para alcanzar la plenitud del amor y de las buenas obras.

Lamentablemente, siempre está presente la tentación de la tibieza, de sofocar el Espíritu, de negarse a «comerciar con los talentos» que se nos ha dado para nuestro bien y el de los demás (cf. Mt 25,25ss). Todos hemos recibido riquezas espirituales o materiales útiles para el cumplimiento del plan divino, para el bien de la Iglesia y la salvación personal (cf. Lc 12,21b; 1 Tm 6,18). Los maestros de espiritualidad recuerdan que, en la vida de fe, quien no avanza, retrocede. Queridos hermanos y hermanas, aceptemos la invitación, siempre actual, de aspirar a un «alto grado de la vida cristiana» (Juan Pablo II, Carta ap. Novo millennio ineunte [6 de enero de 2001], n. 31). Al reconocer y proclamar beatos y santos a algunos cristianos ejemplares, la sabiduría de la Iglesia tiene también por objeto suscitar el deseo de imitar sus virtudes. San Pablo exhorta: «Que cada cual estime a los otros más que a sí mismo» (Rm12,10).

Ante un mundo que exige de los cristianos un testimonio renovado de amor y fidelidad al Señor, todos han de sentir la urgencia de ponerse a competir en la caridad, en el servicio y en las buenas obras (cf. Hb 6,10). Esta llamada es especialmente intensa en el tiempo santo de preparación a la Pascua. Con mis mejores deseos de una santa y fecunda Cuaresma, os encomiendo a la intercesión de la Santísima Virgen María y de corazón imparto a todos la Bendición Apostólica.

Vaticano, 3 de noviembre de 2011

Benedictus pp XVI

Written by barcelonavida

febrero 12, 2012 at 6:58 pm